Diario Sur

El cuerpo, espejo del alma

Más de 400 fotos de desnudos realizados por Ryan McGinley llenan las paredes de la sala 17 de La Térmica. :: paula hérvele
Más de 400 fotos de desnudos realizados por Ryan McGinley llenan las paredes de la sala 17 de La Térmica. :: paula hérvele
  • El fotógrafo Ryan McGinley bucea en el erotismo y la juventud a través de más de 400 retratos que empapelan La Térmica

Los retratos hablan a través de las caras y el vestuario de los representados. Pero cuando el fotógrafo Ryan McGinley (New Jersey, EE UU, 1977) se propuso iniciar un anuario con las imágenes de las nuevas generaciones se despojó de la moda y puso una única condición a los voluntarios que quisieran dejarse atrapar por su cámara: lo tenían que hacer al desnudo. Aquello fue en 2008 y, desde entonces ,este 'Yearbook' acumula ya miles de fotografías en las que el cuerpo y la cara son el espejo del alma. Una selección de 400 instantáneas de esta colección se exhiben desde hoy en La Térmica.

A medio camino entre la fotografía y la instalación, esta muestra de McGinley se exhibe por primera vez en España como un gran puzzle que empapela con sus desnudos la sala 017 de La Térmica. «Esta exposición es una oda al retrato», aseguró ayer Mario Martín Pareja que, junto a Alex Brahim, ha comisariado la selección de imágenes que trata de comunicar valores asociados a la juventud, como el optimismo, la libertad, la sensualidad, la emoción y la frescura.

Las imágenes en blanco y negro -que recuerdan los desnudos fotográficos de Mapplethorpe- se mezclan con los coloridos fondos pop que le dan un sentido lúdico a esta exposición, que despierta el 'voyeurismo' con imágenes que van del erotismo a lo paródico, de la provocación a la timidez, de la perturbación a la complicidad, de la belleza a lo 'freak'. «Los que ya empezamos a tener una edad percibiremos además esa juventud perdida», añadió Martín Pareja, que presentó la exposición junto al director de La Térmica, Salomón Castiel.

Buscar al retratado

El propio comisario de 'Yearbook' ofrece hoy (a las 19 horas), junto a su colega Alex Brahim, una conferencia como acto previo a la inauguración de esta envolvente exposición de imágenes desde el suelo al techo que atrapa nada más entrar en la sala. «Esa sensación apabullante que transmite la instalación, te libras de ella cuando vas aislando cada imagen y descubres al retratado», señaló Mario Martín, que ha destacado la posición privilegiada del joven fotógrafo Ryan McGinley en el 'establishment' artístico tras su exposición individual en el Whitney Museum de Nueva York o sus trabajos publicitarios para populares marcas como Levi's o Gap.

La complejidad del montaje de la exposición y la superposición de cuerpos y rostros dan a 'Yearbook' un carácter desinhibido muy acorde con los tiempos, aunque el comisario de la muestra ha subrayado que las fotografías de McGinley están cargadas de «sensualidad, pero sin morbo». Diferentes razas, sexos y etapas dentro de esta juventud de los protagonistas se mezclan en una exposición que también muestra el culto por los tatuajes y el 'piercing' de los últimos años que hace que muchos de los retratados no se enfrenten del todo desnudos ante el objetivo del fotógrafo.

Los rojos, naranjas, verdes, amarillos y grises de los fondos contrastan con los cuerpos blancos y oscuros de unos retratos en los que no sólo destaca la mirada de Ryan McGinley y esa búsqueda de lo escultural a través de la fotografía, sino también el espíritu 'instagram' de muchos de los retratados. Como esa madre embarazada que, antes de perder completamente su juventud, se retrata también con el vientre plano para dejar testimonio de la evolución. Imágenes que son la crónica de toda una generación al desnudo.