Diario Sur

LA NUBE DOBLE

Morenos claros

Atentos al lunes: por si no tuviéramos bastante, los caprichos harán que hoy la luna se aproxime tanto a la Tierra que casi la tendremos al alcance de la mano. Qué poca cosa poder casi tocarla, cuando lo que entran ganas es de irse a vivir allí. Aseguran que veremos a nuestro satélite un 14% más grande, que lucirá hasta un 30% más luminosa. No sé si lo calcula Endesa, pero avisan que lo de hoy será todo un fenómeno, como diría El Fary. Un espectáculo lunar nunca visto desde hace 70 años. Un festín para los lunáticos que estos días andan haciendo su agosto. No sé si gracias a eso lo vemos todo más claro, pero sí parece todo un poco más loco.

Para el diccionario los lunáticos son quienes padecen locura por intervalos. De lo cual resulta que el término no nos resulta nada marciano, pues de Trump para abajo, el que no sea un poco lunático que tire la primera piedra, a ver dónde llega. El triunfo del volcánico candidato nos ha sacado a muchos de nuestras órbitas: que su estrella televisiva y oscura esté al frente del cotarro no deja de ser un agujero negro, por más que augure constelaciones de memes. Y mientras a Hillary, que quería ser tan alta como la luna y hasta se la prometieron, ay, ahora le vienen con el cuento del no culpes a la luna, no culpes a la playa, será que no te aman.

Alineados los astros de esta alocada manera ya no extraña casi nada. Ni que María del Monte se eche a su propio apellido en 'MasterChef' y se pire del programa en plan pirómana, acusando al jurado de ser como el «fiscal de Morena Clara» (el día que la ficharon, ¿qué planeta reinaría?). Ni tampoco que a Trueba lo lleven a los tribunales, acusado de presunto hurto intelectual, los guionistas de 'La niña de tus ojos', donde Penélope cantaba: «Ya se ocultó la luna, luna lunera». Ni siquiera que el Ministro de Cultura diga que generaciones de españoles hemos bailado, ay, al son de Leonard Cohen. En fin, la voz eterna y terrosa de Cohen resonando para siempre en todos los cráteres universales: ese es el verdadero fenómeno astral de estos lunáticos días.