Diario Sur

«Mi candidato al Nobel de Literatura sería el compositor de Triana»

Elefantes actúa mañana en el Cervantes.
Elefantes actúa mañana en el Cervantes. / P. UCHA
  • «En otras épocas no hemos sabido dominar los egos», admite la voz de Elefantes, que presenta en Málaga su segundo disco tras el reencuentro

  • Shuarma Cantante y compositor de Elefantes

No son «de nada», ni referentes indies ni carne de radiofórmulas. Y eso para ellos es una «ventaja»: «Somos Elefantes y hacemos la música que sentimos», asegura Shuarma, el carismático cantante y compositor de la banda. Tras ocho años separados, bastó una cena para comprobar que la química del grupo había vuelto. El resultado son dos nuevos discos en el mercado y una larga gira que este lunes hace parada en el Teatro Cervantes. Llevan a gala ser una banda de emociones, de las que no temen «mirar hacia dentro» para componer y de las que se conmueven igual con Perales que con Nick Caves.

El segundo disco tras el reencuentro parece que viene a confirmar que la química del grupo ha vuelto.

Pues sí. Nosotros lo tuvimos bastante claro cuando nos volvimos a sentar los cuatro juntos a una mesa ocho años después de separarnos. Nos dimos cuenta de que habíamos recuperado aquello que creíamos perdido.

¿Y no temen que vuelva a pasar?

Puede pasar, las relaciones están vivas. Pero lo que queremos, más que estar juntos o separados, que ojalá que sea juntos, es ser coherentes con nuestra forma de sentir. Nuestros esfuerzos siempre van a estar unidos para hacer buena música y buenos conciertos. El día que sintamos que no lo hacemos, a lo mejor nos volvemos a separar. Espero que no.

¿Ahora afrontan la convivencia del grupo, las giras y las grabaciones de manera diferente?

Hay cosas que están igual que antes y otras que hemos modificado, también porque el tiempo te hace ganar en madurez y en generosidad. Aprendemos a convivir mejor, a entender mejor el espacio del otro, los sentimientos y las emociones del otro.

Cuando un grupo se separa siempre se habla de los egos en negativo. Pero lo cierto es que un artista necesita el ego para subirse a un escenario. ¿No cree?

Claro, el ego tiene también su parte positiva. Pero sí creo que uno tiene que aprender a dominarlo, a utilizarlo cuando hace falta y a dejarlo de lado cuando no. Nosotros poco a poco vamos aprendiendo a hacer eso, porque en otras épocas no hemos sabido. Es una parte que hay que domar, y siempre es positivo domar. Ahora, anularlo absolutamente tampoco creo que haga falta.

En el disco '9 canciones de amor y una de esperanza' apelan a las emociones. ¿Es una llamada de atención en un tiempo tan materialista?

No queremos llamar la atención a nadie, pero sí explicar nuestra forma de sentir. Y precisamente en unos tiempos de tantas distracciones se hace poco el ejercicio de mirarse hacia dentro y eso es lo más importante que existe en el mundo, cómo te sientes tú contigo mismo. Este es un disco que canta a los sentimientos porque es lo que nos define como personas. No tengo ningún miedo a mirar hacia eso.

Dice a menudo que no son comerciales ni indies. ¿Les gustaría que le consideraran un grupo indie ahora que la palabra está de moda y abre la puerta de festivales?

Depende. Si fuéramos un grupo de un disco, sí que me gustaría que nos etiquetaran porque así sería más fácil conseguir resultados. Pero nosotros somos un grupo de una trayectoria larga y creo que lo que a priori parece positivo, como es ahora ser indie, a lo mejor dentro de unos años ya no lo es. Nosotros no queremos ir con las modas, queremos ser lo que somos. Vemos como una ventaja no ser de nada. Somos Elefantes y hacemos la música que sentimos. No estamos pendientes de si hay que llevar esta camisa o este peinado.

Han demostrado que admiran a Perales con la versión que incluyen en el disco. Y usted no tiene reparos en reconocer que le gusta Raphael y Rocío Jurado, pese a que sean de estilos muy diferentes al suyo.

Al contrario, nos sentimos orgullosísimos. Uno no puede renegar de ese tipo de cosas. Lo que es una pena es que estemos en un país en el que eso no se vea con normalidad. A mí me encanta Rocío Jurado y Raphael, y eso no quiere decir que no me encante Artic Monkeys y otros muchos. En la música hay espacio para todo, y reclasificar y etiquetar por lo que te gusta o no es absolutamente contraproducente a nivel cultural.

¿Pero les escucha en casa?

No asiduamente, pero ha habido periodos en los que sí. Es música que me ha nutrido cuando era más pequeño y que mis padres escuchaban. En mi casa escucho otras cosas, pero eso no quiere decir que mañana no me vaya a poner un grandes éxitos de Rocío Jurado y me lo pase bomba.

Bob Dylan ha ganado el Nobel de Literatura. ¿Un premio justo?

Lo que he escuchado es que el premio Nobel se otorga en función de la incidencia que ha tenido ese trabajo artístico en la humanidad. Con lo cual, no tengo ninguna duda de que está merecedísimo porque si algo ha tenido Bob Dylan es repercusión en las personas. Ahora, también entiendo a la gente que de alguna manera lo ha visto desde otra óptica, que piensa que el premio Nobel debería otorgarse a alguien con mayor calidad literaria, porque las hay. Pero siempre que se premia a un músico, yo no puedo evitar sentir alegría también.

¿Se le podría dar a algún músico español? ¿Cuál sería su candidato?

Jesús de la Rosa, el que era compositor de Triana. Es uno de esos grupos que para mí merecen muchísima atención. En su momento tuvieron un poco, pero han quedado ahí como un grupo de culto escondido y eran grandísimos. También podría hablar de Serrat, de Lluis Llach... Desde luego tenemos la fortuna de tener un país donde nos sobra cultura. Todo lo que nos falta de Gobierno que la apoye, la tenemos de artistas con capacidad.

¿Confía en que ahora pueda cambiar la situación?

Absolutamente nada. Lo que haya que hacer lo haremos los músicos y las personas de la calle. No espero que el Gobierno haga nada porque me ha quedado clarísimo que no tiene ningún interés en defender la cultura.