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Piedad Bonnett gana la XIX edición del premio Generación del 27. :: sur
Piedad Bonnett gana la XIX edición del premio Generación del 27. :: sur

Piedad Bonnett: «Solo puedo producir poesía avivando el dolor»

  • La escritora colombiana gana el Premio Generación del 27 por 'Los habitados', una obra desgarradora sobre la locura escrita a raíz del suicidio de su hijo

Piedad Bonnett era ayer un hervidero de emociones contrapuestas. Al otro lado del teléfono, desde Bogotá, se declaraba feliz por haber ganado el «prestigioso» Premio Internacional de Poesía Generación del 27. Pero la conversación desprendía inevitablemente tristeza, dolor, desgarro. Los mismos sentimientos que encierra 'Los habitados', la obra que el jurado que preside María Victoria Atencia valoró como la mejor de las 129 que concurrían al galardón.

La escritora colombiana se hizo con el premio -entre los tres con mayor dotación del país en poesía con una cuantía de 15.000 euros- con una indagación «controlada e intensa» sobre el mundo de la locura, en palabras de Luis García Montero, miembro del jurado. En la primera parte, lo hace desde un territorio cercano a la imaginación, a los sueños y a las perturbaciones. Son poemas escritos desde la voz del que sufre, de 'el habitado', «el torturado con un yo interior enfrentado al otro yo», explicó la autora.

En la segunda parte, ese infierno se introduce en su propia casa, en su vida cotidiana, con el suicidio de su hijo Daniel. «Bonnett pone nombre con palabras poéticas a eso que no tiene nombre, a la pérdida de un hijo y al enfrentamiento al vacío», destacó García Montero.

Bonnett ya relató su duro testimonio en 'Lo que no tiene nombre', un libro en el que la autora hizo su duelo a través de la palabra y descargó su sufrimiento. No así en 'Los habitados'. «En estos poemas revivía el dolor. Y solo así puedo producir poesía, avivando el dolor y al mismo tiempo luchando contra él, porque tampoco se puede hacer en estado de absoluto dolor. El lenguaje era aquí mi manera de distanciarme», detalló la autora. Porque hay quien es capaz de escribir desde la alegría, pero Pilar Bonnett no es una «poeta eufórica»: «A mí me brota más la poesía del conflicto, de la disonancia».

Cuatro años

Por eso le ha costado nada menos que cuatro años darle forma. «Al principio no salían los poemas porque escribir sobre eso te pone de frente a muchos peligros, al sentimentalismo, a la autocompasión, a la obviedad. Sabía que tenía que encontrar un lenguaje que no fuera absolutamente confesional, porque eso no me interesaba», argumentó. Eso sí, cuando llegaba el momento los versos fluían del tirón, casi por impulso, sin revisión alguna. «Puedo reescribir las novelas, un poema no», afirma Bonnett, autora de siete libros de poemas, seis obras de teatro, cuatro novelas y un libro de no ficción.

El jurado, que también integran Antonio Garrido Moraga, José Antonio Mesa Toré (director del Centro del 27) y Jesús García Sánchez (de la editorial Visor, que publicará la obra en 2017), valoró la «madurez conmovida» de su voz. Para María Victoria Atencia, la poesía de Bonnett tiene una «resonancia, una calidad y una categoría femenina y humana hermosísima». Aunque insistió en el alto nivel de los ejemplares recibidos desde buena parte del mundo, «este tenía algo especial, está escrito de manera tan sencilla y a la vez tan honda que impresiona».