Diario Sur

Fallece a los 86 años Oleg Popov, el payaso que mejoró la imagen de la URSS

moscú. Acababa de llegar de Alemania, en donde residía desde 1991, el domingo salió a la pista del circo en la ciudad de Rostov del Don, al sur de Rusia, y el miércoles por la noche falleció en el hotel en donde se alojaba mientras veía la televisión a causa de un paro cardiaco. El director del circo de Rostov del Don, Dimitri Reznitshenko, cree que el legendario Oleg Popov, que cumplió 86 años en julio, murió «sin sufrir ningún dolor».

Así se ha apagado la vida del cómico soviético más famoso del planeta, el de más edad todavía en activo, conocido por todos como «el payaso del sol». Rusia y el mundo entero lloran su muerte. En su dilatada vida profesional viajó por casi todos los países del globo terráqueo, España incluida, con su inconfundible gorra a cuadros blancos y negros y su estridente peluca rubia platino.

Nació el 31 de julio de 1930 en una aldea de la región de Moscú llamada Virúbovo y con 14 años ingresó en la escuela de circo de la capital soviética. Fue en 1944, en plena guerra con la Alemania nazi, y en aquel centro docente daban a sus alumnos 650 gramos diarios de pan, un buen argumento para estudiar en un sitio así en aquella dura época.

Probó primero con el equilibrismo, después malabarismo aunque sin demasiada brillantez. Descubrió su verdadera vocación cuando, durante una actuación en la ciudad de Sarátov, en 1954, tuvo que suplantar inesperadamente al payaso de turno, que se había lesionado. Ahí comenzó su gran carrera. Dos años después, salía por primera vez al extranjero con su compañía en lo que fue la primera gira internacional de un circo soviético. El régimen comunista quería así mejorar la imagen de la URSS en el mundo.