Diario Sur

Del huracán del Misisipi a la cólera real. Nueva Orleans y Carlos X de Francia

  • Tal día como hoy nacía, no mediante cesárea colonial sino a través de un largo parto del Delta del Misisipi, la ciudad de Nueva Orleans, y moría Carlos X de Francia doblemente colérico ya que a la cólera por haber sido destronado se le sumó la bacteria vibrio cholerae

Tal día como hoy nacía, no mediante cesárea colonial sino a través de un largo parto del Delta del Misisipi, la ciudad de Nueva Orleans, y moría Carlos X de Francia doblemente colérico ya que a la cólera por haber sido destronado se le sumó la bacteria vibrio cholerae.

Nueva Orleans. 6-11-1717

El 6 de noviembre de 1717 nacía, no mediante cesárea colonial sino a través de un largo parto del delta del Misisipi, la ciudad de Nueva Orleans, la Nouvelle Orleans en realidad ya que fue fundada por los colonos franceses con el fin de crear una ruta comercial con los nativos americanos que abrían sus tiendas entre el río Misisipi y el lago Pontchartrain, si bien su puerto no tardó en convertirse en centro neurálgico de la compra-venta de mano de obra a precios de auténtica ganga, es decir de esclavos en ofertas de dos por uno y tres por dos y eso cada dos por tres, ponga un haitiano encadenado en su vida, el algodón no engaña si lo cosechan por ti, si bebes que conduzca él que no bebe y apenas come, con esclavos Luisiana uno siempre gana...Oh, man. Después llegaron el huracán Grand Isle, el Fort Lauderlale, el Flossy, el Betsy y el Georges y sus respectivas y putativas madres y, habida cuenta de que todos estos antecedentes huracanescos y huracanados resultaron insuficientes para que los mandatarios reforzaran los diques que separan la ciudad del lago, llegó el Katrina y lo mandó todo a tomar wind y si te he visto no me acuerdo, New Orleans. En la Ciudad del Cuarto Creciente, así conocida por su forma de media luna, ambientó Tennesse Williams el deseo nominativo de su tranvía y Kennedy Toole la conjura de sus necios, y sopló Louis Armstrong su primer tempo jazzístico en el corazón de Bourbon Street, mientras las máscaras del mardi gras se solazaban por el Barrio Francés y el fantasma de Marie Laveau, reina del vudú neorleanesa. se fugaba del cementerio de San Luis para sacrificar una gallina negra y comerse unas ostras criollas. Au revoir.

Carlos X de Francia. Del 9-10-1757 al 6-11-1836

Diecinueve años tras el nacimiento de Nueva Orleans, moría Carlos X de Francia, doblemente colérico ya que a la cólera de haber sido destronado se le sumó la bacteria vibrio cholerae que lo deshidrató letalmente en menos que canta un coq. Carlos, que era hermano del revolucionariamente decapitado Capeto Luis XVI, accedió al trono tras la caída de Napoleón Bonaparte y la muerte del rey de repuesto Luis XVIII, y entre la coronación en Reims y la abdicación inducida, anduvo de lo más entretenido: que si manejo la situación política fraudando electoralmente, chantajeando y libelando a destajo; que si disuelvo la Guardia Nacional para evitar que enguardiadamente me desnacionalicen; que si desexpropio a los nobles expropiados por la Revolución y que se jorobe el Tercer Estado, es decir el pueblo; que si me saco de la manga abullonada la ley anti-sacrilegio destinada a convertir en delito penal cualquier ofensa contra la iglesia; que si me dispongo a abolir la libertad de prensa y a disolver la cámara de diputados y, para disimular y que miren hacia otro lado le declaro la guerra a Argelia por un quíteme allá ese cónsul... Los franceses, cabreados como singes, se le rebelaron a Carlitos en los jardines del Palais-Royal, lugar emblemático desde la Revolución, y al grito de “¡Abajo los Borbones!” y “¡Viva la Constitución!”, iniciaron la revuelta que acabaría con la familia real exiliada en Praga, donde Carlos siguió conspira que te conspira para intentar restaurar la Casa de Borbon en el trono de la France y preso ya de los sofocos de la cólera, hasta que llegaron las diarreas del cólera y se lo llevaron retrete abajo como a un plebeyo cualquiera, que las bacterias lo mismo te succionan un góbulo azul que uno rojo. Es lo que tienen las bacterias.