Diario Sur

El Papa pide acoger a los refugiados con «prudencia»

El papa Francisco dijo ayer que los gobiernos no pueden cerrar las fronteras a los refugiados, pero también aconsejó «prudencia» en la acogida y que ésta se haga sobre la base de las posibilidades de cada país. «En teoría no se puede cerrar el corazón a un refugiado, pero también hay que usar prudencia. Los Gobiernos tienen que ser muy abiertos a la hora de recibir, pero también calcular cómo poder colocarles», dijo Jorge Bergoglio en el vuelo de regreso a Roma desde Suecia a los medios, entre ellos Efe, que viajaban con él.

El pontífice argentino, que regresaba de los actos conmemorativos por los 500 años de la Reforma protestante, explicó que no sólo se trata de «recibir a los refugiados» sino que también hay que considerar «la capacidad de integración».

Aseguró que «no es humano cerrar las puertas, no es humano cerrar el corazón y a la larga se paga y se paga políticamente». Pero agregó que también «se paga políticamente la imprudencia en los cálculos de recibir más de los que se puede integrar».

Francisco recordó que los refugiados que no se integran acaban «en guetos» y que «una cultura que no desarrolla en la relación con la cultura de los otros puede ser algo peligroso». No obstante, afirmó que Europa no tiene que tener miedo de la llegada de otras culturas.