Diario Sur

«Quería ser el ‘Messi’ de la ópera. Aún hoy daría mi vida por ello»

Ramón Gener viene hoy a Málaga para ofrecer una conferencia-concierto en el María Cristina
Ramón Gener viene hoy a Málaga para ofrecer una conferencia-concierto en el María Cristina / P. Urresti
  • Ramón Gener, músico y director de ‘This is Opera’

  • Acaba de publicar una carta musical a su padre fallecido, ‘El amor te hará inmortal’, y se sube esta tarde al escenario del María Cristina para hablar de Giacomo Puccini

Su pasión por la música es contagiosa. Ramón Gener se educó desde los seis años en los conservatorios e iba para barítono. Quería ser el ‘Messi’ de la ópera, pero cuando se dio cuenta que no lo sería, cambió de registro. Comenzó a dar charlas y a mostrar la ópera con otros ojos. Sus ojos. Con programas como ‘This is Opera’ (TVE) le ha quitado la caspa al bel canto, un género que muestra sin prejuicios. Esta tarde (19,30 horas) hablará en la Sala María Cristina de Puccini y su heroínas, aunque también llega aMálaga con un libro recién publicado, ‘El amor te hará inmortal’, un ensayo en el que la música le sirve de coartada para recuperar la memoria de su padre fallecido en las puertas de la Navidad de 2013.

–Este es un libro contra el olvido.

–Lo escribí para no olvidar a mi padre, pero lo importante es que cuando el lector lo lea recuerde a su padre, su madre... a todos los que no están, pero que deberían seguir estando.

–En el arranque está muy presente el alzheimer, que sufrió su padre y que usted contempla como una primera muerte.

–Esa es una de las paradojas ya que es un libro para no olvidar a una persona que se olvidó de todos. Mi padre tuvo que morir dos veces. Primero, cuando dejó de conocernos a todos... y la segunda cuando falleció. Por eso este libro es un acto de rebeldía para conseguir que mi padre y el de todos los lectores sean inmortales.

–¿Después de leer su libro no sé si, ante la muerte, le ha sido más terapéutica la música o la escritura?

–La muerte es algo tabú y cuesta hablar de ella. Tal vez por ello empiezo el libro a saco con la muerte de mi padre. Pero me parece que en la muerte es donde hay más vida porque es un nuevo comienzo. Nietzsche decía «sine música nulla vita» –sin la música no hay vida–. Así que la muerte te lleva a la vida y ésta, a la música.

–Cuando se lee el libro es inevitable parar en algunas ocasiones e ir a buscar la canción o la ópera de la que habla en cada momento...

–Escribí este libro completamente en silencio, pero me hace ilusión lo que dice. Intentar buscar las obras de las que habla el libro y descubrirlas es una maravilla porque en el momento que haces eso estás llenando los espacios del libro para tener una visión más amplia.

–Es un volumen en el que usted se expone mucho, ¿tuvo dudas?

–No tengo ningún pudor porque todos somos iguales. Soy de expresar los sentimientos y de compartirlos con los demás. Son cosas que nos pasan a todos y sé que el lector que lo va a leer también habrá tenido sus sentimientos, miedos, alivios, culpable o habrá llorado.

–Lo que tiene usted es una gran capacidad para pervertir el sentido cotidiano de las cosas. Jamás habría pensado en el Bolero de Ravel como una marcha fúnebre...

–Los escritores, los compositores y los artistas siempre crean por algún motivo y me gusta pensar que Ravel escribió este bolero para que mi padre pudiera morir ese día. Tal vez sin él no podría haber fallecido después de tanta agonía e infortunio. Cada uno tiene una relación muy personal con la música.

Los auténticos Aquiles

–‘El amor te hará inmortal’ se puede leer como un libro de relatos que también cuenta una trama que va recorriendo todos los capítulos. Como las series de la televisión.

-Ja, ja. Sí, es verdad. Los relatos se podrían leer aisladamente, pero todos tienen el hilo conductor de ese sentimiento de cada uno de los protagonistas del libro.

–También hay muchas referencias al mundo clásico. ¿De dónde le viene este interés?

–Me gusta ligarlo todo con la mitología. Cuando uno empieza a estudiar se da cuenta de que todo está escrito y que los griegos ya lo relataron todo. Lo que hacemos los demás es repetir esas historias. Los griegos decían que los humanos hacemos dos cosas en la vida: asediar aquello que queremos y por eso se escribió la ‘Iliada’ sobre la conquista de Troya y, después, volver a casa y por eso se escribió la ‘Odisea’. En estos dos libros están escritos todos los demás. Y ‘El amor te hará inmortal’ es un libro de volver a casa... para no olvidar quién eres y para intentar convertir a las personas que queremos en auténticos Aquiles.

–Por cierto, ¿cuál es su talón de Aquiles?

–Ja, ja. Tengo millones de debilidades. Soy un hombre que se enamora constantemente de todo. Con el tiempo pierdes la capacidad de preguntar y te vas conformando con que las cosas son como son. Mi talón de Aquiles es la curiosidad; si dejara de serlo, ese día me moriría.

–¿Cómo va su intento de que la ópera deje de ser una actividad elitista?

–Lo que intento es quitarle la caspa. Las cosas que no conocemos siempre nos dan miedo y por eso animo a la gente a escuchar la música que cree que no le va a gustar. Hay que librarse de los prejuicios. Hablas de ópera y la gente piensa: ‘Ojú, esto va a ser larguísimo, carísimo, con público raro, van a cantar en italiano o alemán que no me entero de nada, va a haber una gorda de 300 kilos desgañitándose, no sabré aplaudir... total no voy’. Pero todo eso no tiene que ver con la ópera y por eso intento explicarla como un hecho normal. Hay que ir a la ópera de la misma forma que se va al cine, a un concierto o a ver a Lady Gaga.

–Usted es barítono y músico, pero la fama le ha llegado por su forma de enseñar las obras de otros. ¿Le costó aceptarlo?

–La mayor ilusión de mi vida era cantar en los grandes teatros del mundo. Y aún hoy daría mi vida por ello. La música dio mil vueltas y me encontré al otro lado de la barrera, pero me hubiera encantando estar abajo, en la arena. Yo quería ser Messi, el mejor del mundo y meter un ‘hat trick’ en la final de la ‘champions’, pero vi que no era posible y lo dejé. Después, la vida me dio otra oportunidad con la música desde el otro lado y lo paso muy bien.

–Bueno, mañana –por hoy– no solo viene con su nuevo libro, sino también para subirse al escenario del María Cristina con una conferencia que suena a concierto...

–Es curioso porque es verdad que se dice conferencia, pero es más bien una performance ya que estoy con el piano encima del escenario. La verdad es que eso me hace muy feliz. Y hablaré de Puccini, cuyas protagonistas siempre eran mujeres...