Diario Sur

El curioso caso de las directoras en el cine francés

Julie Gayet, Mathieu Busson e Isabel Coixet, ayer, en la presentación del documental en el Albéniz. :: paula hérvele
Julie Gayet, Mathieu Busson e Isabel Coixet, ayer, en la presentación del documental en el Albéniz. :: paula hérvele
  • La realizadora y pareja del presidente francés François Hollande entrevista en Málaga a Isabel Coixet para una secuela de su documental 'Cinéast(e)s'

  • Una de cada tres cineastas de la industria gala es mujer. Un colectivo amplio pero con problemas comunes que Julie Gayet retrata en el filme que cerró ayer el festival francófono

La primera directora de la historia del cine fue francesa. Su nombre fue Alice Guy y no solo dirigió las primeras películas con nombre de mujer, sino que además marcó la filmografía del estudio Gaumont como directora de producción. Pero como muchas pioneras de la historia, su nombre no suele ser citado a la hora de hablar de los grandes de la cinematografía y todavía hoy se le regatean muchas de sus aportaciones. Esa doble condición de liderazgo y trabas se sigue dando en el cine francés, donde una de cada tres cineastas es mujer. Concretamente, un 27% de la industria francesa habla en femenino, un porcentaje alto que convierte la producción gala en un caso paradójico si se compara con el resto del mundo. Aunque eso no implica que las directoras galas no se enfrenten a los mismos problemas que en otras cinematografías. «Por eso empezamos a preguntar a las cineastas, para que nos contaran sobre su posición en el cine», señaló ayer en Málaga la realizadora, productora y actriz Julie Gayet que, junto a Mathieu Busson, codirige el documental 'Cinéast(e)s', que ayer clausuró el Festival de Cine Francés de Málaga.

Junto a ellos, la cineasta española Isabel Coixet también estuvo presente ayer en la capital de la Costa del Sol para sumarse al proyecto. «Nos dimos cuenta que tener tantas mujeres directoras en el cine es una especialidad francesa, por lo que nos preguntamos: ¿qué pasa en el resto del mundo?», señaló Gayet que puso como ejemplo el cine más popular en Occidente, el de Hollywood, donde ese porcentaje femenino sólo llega al 10%. En esa ampliación de la película original a otras cinematografías ha participado Coixet, a la que Busson y Gayet entrevistaron ayer en la sede de la Alianza Francesa para una nueva entrega que, no obstante, no será la segunda, sino la tercera.

«No queríamos que fuera exclusivamente una películas de mujeres hecha por mujeres, por lo que he compartido la dirección con Mathieu Busson y, después de darle voz a ellas, decidimos hacer una segunda parte preguntando a los realizadores sobre el tema», avanzó Julie Gayet, que explicó que en esta secuela participan cineastas como Bertrand Tavernier, Claude Lelouch o Luc Besson. Unos directores a los que nunca les han preguntado en una rueda de prensa qué hacen con sus hijos durante los rodajes, aseguró Gayet, que también añadió que la mirada de mujer determina una particular sensibilidad y «escritura cinematográfica».

En este punto terció Isabel Coixet, que aseguró que a las directoras «se nos ocurren las mismas cosas que a los hombres, aunque nosotras tenemos un detalle por la vida cotidiana» que también se refleja en las películas. «Hay cosas que nosotras tenemos que hacer por narices y eso configura una visión del mundo diferente», afirmó la responsable de 'La vida secreta de las palabras' y 'Nadie quiere la noche', que acabó sentenciando que «la vida de las mujeres es más rica que la de los hombres».

Declarada amante del cine galo, Coixet aseguró que «pese a que he hecho muchas películas en Estados Unidos, mis referentes literarios y cinematográficos están en Francia». Una experiencia personal y profesional de la que ayer habló con Gayet y Busson, que le hicieron toda clase de preguntas sobre su trayectoria como cineasta y como mujer en el cine español e internacional. Aunque para ver y escuchar sus reflexiones todavía habrá que esperar a culminar el rodaje de esta trilogía y al estreno de la segunda parte en la que los cineastas toman la palabra para hablar de sus compañeras.