Diario Sur

El Museo del Prado muestra sus mejores retratos infantiles

  • El conjunto «refleja diferentes interpretaciones de la infancia, tema predilecto de los artistas románticos, de acuerdo a los nuevos intereses de su clientela», según el comisario de la muestra

El Museo del Prado pagó 60.000 euros a la galería Caylus por el 'Retrato de Raimundo Roberto y Fernando José, hijos de S.A.R. la infanta Josefa Fernanda de Borbón'. Obra de Antonio María Esquivel y pieza singular e icónica en el panorama de la pintura romántica, es la estrella de la pequeña y delicada muestra que el museo ha armado con ocho de sus mejores retratos infantiles del período isabelino y que testimonian el ideal romántico de la infancia.

Javier Barón, jefe de Conservación de Pintura del siglo XIX, ha seleccionado las ocho telas fechadas entre 1842 y 1855, elegidas entre los abundantes retratos infantiles del período isabelino que conserva el Prado. El conjunto «refleja diferentes interpretaciones de la infancia, tema predilecto de los artistas románticos, de acuerdo a los nuevos intereses de su clientela», según explicó Barón, comisario de la muestra.

La idea de la infancia como valor en sí misma, y no solo como proyecto de futuro, cuajó con la Ilustración y alcanzó su máxima expresión con el Romanticismo. Encarnaba cualidades muy apreciadas como la inocencia, la proximidad a la naturaleza y la sensibilidad no contaminada. Las pinturas de niños fueron así encargos frecuentes de la clientela burguesa.

Paradigma de esa idea es la hasta ahora casi desconocida obra de Esquivel que se presenta al público tras su adquisición en 2016. Estaba en «perfecto estado y precisamente documentada, de modo que no necesitó ninguna intervención» explicó Miguel Falomir, directo adjunto de la pinacoteca.