Diario Sur

Franco vuelve a Barcelona recibido a huevazos

vídeo

Estatua de Franco en Barcelona. / Martín Benet | Vídeo: Atlas

  • Esta tarde se inaugura una exposición cargada de polémica por la presencia de dos estatuas franquistas

Cuarenta años después, hay heridas que siguen abiertas. La polémica exposición sobre Franco, de la que todo el mundo ha dado su opinión durante meses sin que se hubiera instalado, se inaugura esta tarde en Barcelona.

Se trata de la muestra cultural 'Franco, Victoria, República. Impunidad y espacio urbano'. La exposición se compone únicamente de tres estatuas: una sobre la República, otra en la que aparece Franco a caballo y otra que representa la Victoria del régimen.

La exposición llega rodeada de una gran polémica en la ciudad, CiU y ERC la ven ofensiva para las víctimas del franquismo y el PP y Ciutadans creen que persigue reabrir heridas del pasado. La ha promovido el área de cultura del ayuntamiento de Barcelona y su emplazamiento, en la explanada del centro cultural del Born, es otro de los motivos de controversia, pues el edificio está construido sobre unas ruinas arqueológicas de la batalla de 1714. El nacionalismo acusa al gobierno de Ada Colau de afrenta a la memoria de la guerra de Sucesión, que culminó en la derrota austracista y la toma borbónica de Barcelona en 1714.

Horas antes de su inauguración esta tarde, por la mañana, mientras los operarios intalaban las estatuas y la prensa hacía las fotos, un hombre ha lanzado huevos sobre la ecuestre del dictador, que ha tenido que ser limpiada por los operarios. Se da la circunstancia de que en la estutua exhibida, Franco está decapitado. La obra se encontraba guardada en los almacenes municipales, donde misteriosamente y sin que nadie supiera nada durante años, el dictador perdió (literalmente) la cabeza.

La muestra trata de exhibir la permisividad con los símbolos de la dictadura a partir de la peripecia de tres estatuas y de la actitud de sus autores, Marès y Viladomat, que trabajaron para la república, exaltaron el franquismo y fueron reconocidos por la democracia. Esto permite, según los comisarios, la "reflexión sobre la banalización de la dictadura durante la democracia como base de la impunidad de sus protagonistas y de la dificultad de restablecer la memoria de la República y de las clases subalternas".