Diario Sur

El drama infantil de Senegal sin lágrima fácil

Manuel Viola reúne 75 fotografías realizadas en los últimos seis años. :: salvador salas
Manuel Viola reúne 75 fotografías realizadas en los últimos seis años. :: salvador salas
  • El médico y fotógrafo Manuel Viola lleva a La Coracha la vida de los niños africanos que estudian en escuelas coránicas

Hay miradas fijas a la cámara, calmadas, quizá resignadas. Hay un muñeco, un balón y una risa. Sonrisas. Algunos mocos resecos y muchas moscas. Pero no hay lágrimas ni muecas ni escorzos ni escenas truculentas. «Su dignidad hay que ponerla a salvo. Lo otro sería jugar con la miseria y no es eso lo que pretendo». Habla Manuel Viola de los talibés, los niños que estudian -por decir algo- en las escuelas coránicas de Senegal que encontró cuando iba buscando otra cosa.

Viola, médico y fotógrafo, viajó al país africano para retratar el drama de los cayucos y se topó con otro dama, también hondo y complejo.

«Cuando empecé a hacer fotografías nunca pensé en hacer una exposición como esta», confesaba ayer Viola sobre la muestra que presenta en las Salas de La Coracha del Museo del Patrimonio Municipal como «un grito que ponga en movimiento a la gente para que esto se acabe». Esto son miles de niños que cada mañana salen a la calle a mendigar azúcar y arroz. Cada uno tiene asignada una cuota que debe entregar al marabú, el rector de la escuela. Si no cumple, habrá latigazos. Mientras tanto, las niñas limpiarán y cocinarán en la escuela. Tienen prohibido salir a la calle. Por la tarde, todos aprenderán los versos coránicos. Y al día siguiente lo mismo. Todos los días hasta que llegue algo peor.

'Talibés' se asoma a esa tragedia a través de 75 fotografías en blanco y negro realizadas por Viola durante los últimos seis años en otros tantos viajes. La exposición que podrá visitarse hasta el próximo 11 de diciembre ofrece el recorrido vital de esos talibés desde su propio nacimiento hasta la pubertad. Ahí está una de las primeras imágenes de la muestra, con un recién nacido en la frontera entre Mauritania y Senegal, hasta los grupos de preadolescentes en el interior de uno de esos centros.

La comisiaria de la muestra, Victoria Abón, reivindicaba ayer la «fotografía humanista» de Viola, al tiempo que destacaba la «técnica impoluta» del también presidente de la Sociedad Fotográfica de Málaga. Y entre sus fotografías, Viola habla de miedo, de 'mordidas' en la frontera, de dolor y rabia... Y en cada historia deja entrever más historias sin necesidad de hacerlas evidentes, consciente de que él no es el protagonista. Lo mismo hace en cada foto.