Diario Sur

El camaleón Malkovich

El fotógrafo Sandro Miller, entre las imágenes de Malkovich como Einstein y a lo Warhol. :: francis silva
El fotógrafo Sandro Miller, entre las imágenes de Malkovich como Einstein y a lo Warhol. :: francis silva
  • No imita a Picasso, «piensa que es Picasso». Así explica el autor la capacidad de transformación del intérprete de Hollywood

  • El actor recrea míticos retratos de la historia de la fotografía ante el objetivo de Sandro Miller en una exposición en La Térmica

Le propongo un juego. Al visitar esta exposición no lea de entrada las cartelas de las obras. De inmediato reconocerá a Marilyn Monroe, Salvador Dalí, Picasso, el Che, Meryl Streep, Muhammad Ali, Albert Einstein... Pero no lo son. Detrás de la inquietante mirada del pintor catalán, de la sensualidad de la actriz de Hollywood y de la firme expresión del militar cubano está la misma persona: John Malkovich.

El título de la exposición que hoy inaugura La Térmica lo deja claro: 'Malkovich, Malkovich, Malkovich: Homenaje a los maestros de la fotografía' (hasta el 29 de enero). Sandro Miller reproduce icónicas instantáneas de los últimos 100 años de historia de la imagen fija con un camaleónico actor frente al objetivo. Porque el intérprete no imita aquí a Picasso o Meryl Streep, «él pensaba que era Picasso y Meryl Streep», explicó ayer el autor. Y Sandro Miller no se inspira en esas populares imágenes: las reconstruye al milímetro de forma artesanal, sin ordenador, ya sea utilizando hilo de pescar para colocar en la posición correcta las flechas que atraviesan a Muhammad Ali en la fotografía de Carl Fischer o mandando hacer el sombrero que lleva el pintor malagueño en el conocido retrato de Irving Penn.

Detrás de cada una de las 41 piezas hay hasta tres horas de maquillaje, pruebas de vestuario para dar con la vestimenta que más se asemeja a la original y un trabajo de investigación del cómo y dónde se tomó cada instantánea. Durante el proceso, la imagen elegida presidía el estudio. Y tras la transformación física comenzaba la transformación mental. «Ensayaba los gestos y era increíble ver cómo John Malkovich dejaba de ser John Malkovich para convertirse en el personaje», afirmó el fotógrafo, que presentó la muestra junto al director de La Térmica, Salomón Castiel; el diputado de Cultura, Víctor González; y la comisaria Anne Morin.

Miller está convencido de que este proyecto no podía haberlo hecho con otra persona. Primero porque ambos son amigos desde hace décadas y eso hace que parte del trabajo esté adelantado, ya hay una confianza y una admiración mutua imprescindibles para dedicar tanto tiempo a una sola imagen. Malkovich era como un lienzo en blanco. «Y me decía: Sandro, píntame como quieras», apuntó. Y segundo porque para Miller, Malkovich es un «genio» de la interpretación. «Estuvo muchos años haciendo teatro y para él cada fotografía era como una función», detalló. Y se mete en el papel de Johnny Cash, de Orson Welles, Bette Davis, Ronald Fisher (confiesa que esa imagen titulada 'Beekeeper' de Richard Avedon es la que más le costó recrear), Mick Jagger...

Homenaje a los maestros

Con esta exposición, inédita en España, Miller quiere rendir un homenaje a los maestros de la fotografía, a los que le influyeron en su manera de mirar a través del objetivo con esas imágenes que una vez que las ves «ya no se olvidan». Ahí están Diane Arbus (espectacular el nivel de mimetismo que el rostro de Malkovich consigue en la famosa imagen del niño con la granada o de aquella mujer neoyorquina con los rulos puestos), Dorothea Lange, Irving Penn, Robert Mapplethorpe... Cuenta que gestó la idea mientras superaba un cáncer en fase cuatro y decidió hacerlo «aunque fuera lo último que hiciera» en su carrera. Por eso, cuando le preguntan cuánto tiempo le ha llevado este proyecto él contesta: «40 años», los que ha dedicado al estudio de la fotografía técnica y artística. Hoy a las 19.00 horas, una hora antes de la inauguración, ofrecerá una charla.

Al igual que hace Miller, en una sala contigua de La Térmica se sigue '#Retratandoelalma'. Una muestra exhibe 50 imágenes seleccionadas de entre las 3.000 que participaron en un concurso de Instagram, expuestas aquí en un original formato patentado por la empresa Picglaze (impresión sobre PVC con un acabado que cristaliza la imagen). Preside la sala la ganadora: el retrato de un indigente firmado por Antonio Goya.