Diario Sur

Una exposición reivindica el cómic que marcó a los jóvenes de los 60 y 70: Capitán Trueno

El Capitán Trueno fue el gran héroe de los niños durante más de dos décadas, desde mediados de los 50 hasta los 70, pero el tiempo lo acabó convirtiendo en una leyenda llena de subtextos: fue un vehículo de entretenimiento y formación y, sobre todo, el portador de los anhelos de varias generaciones de españoles. Todo ello hace del personaje nacido de la imaginación de Víctor Mora «el producto narrativo más importante de España entre 1939 y 1960», como cree el director del Círculo de Bellas Artes de Madrid, Juan Barja, y como intenta demostrar la exposición que esta institución ha inaugurado.

'El Capitán Trueno. Tras los pasos del héroe' recoge un centenar de dibujos (viñetas, cuadernillos, material autógrafo) y ediciones completas originales para ofrecer al visitante una relectura del cómic que la editorial Bruguera encargó por primera en 1956 (la colección cumple 60 años) a Mora y Miguel Ambrosio Zaragoza 'Ambrós', que empezó a despacharse a 1,25 pesetas y que en su apogeo llegó a vender 350.000 ejemplares a la semana.

La muestra explora las referencias literarias de las que bebe el guionista Víctor Mora, de manera que se desvelan influencias como las sagas nórdicas, 'Las mil y una noches', 'El príncipe Valiente', 'Ivanhoe', los libros de Julio Verne, el Moby Dick de Herman Melville, el Gulliver de Jonathan Swift, 'El corazón de las tinieblas', de Joseph Conrad, o los viajes de Cristobal Colón y Marco Polo. «El Capitán Trueno tiene una enorme fuerza narrativa porque es capaz de dialogar con estos clásicos», explica Patxi Lanceros, comisario de la exposición.

Un mundo sin tele

«Las viñetas del Capitán Trueno fueron una ventana al mundo y los niños de aquella época, como dicen en 'Blade Runner', vimos cosas que no creeríais a través de los ojos del capitán, de Sigrid, de Goliath y de Crispín», agrega Juan Barja. Y es que resulta necesario ponerse en la piel de los mocosos de 1956, cuando no existía la tele, ni por supuesto, internet, y las posibilidades de acceso a la información eran muy limitadas. «Para muchos niños, las aventuras del Capitán Trueno fueron su primera aproximación a imperios extraños, a arquitecturas de ensueño y a inventos extraordinarios como los submarinos o los robots», cuenta Lanceros.

El valor de los cómics de Víctor Mora aumenta aun más cuando se descubre que el Capitán Trueno fue una de las primeras voces críticas contra el franquismo en la España de los 60.