Diario Sur

Molina Temboury: «Tenemos mucho en común con China; somos dos viejos imperios»

Pedro Molina Temboury, ayer, durante su charla.
Pedro Molina Temboury, ayer, durante su charla. / Paula Hervelé
  • El autor de ‘Un jardín en Shanghái’ descubre los secretos del gigante asiático en la primera sesión del ciclo ‘Un café cargado de lecturas’

Fue una sesión cafetera muy singular. Por el autor, el malagueño Pedro Molina Temboury, y por el poderoso imán de su último y reciente libro, ‘Un jardín en Shanghái’, un acercamiento a China desde dentro. El gigante asiático fue el protagonista monotemático de la inauguración de temporada del ciclo ‘Un café cargado de lecturas’, donde el numeroso público asistente mostró su interés por el pujante país, a ratos seductor por su cultura, a ratos amenazador por su poder emergente en el mundo. «Quería dar la visión de un español sobre China y descubrí que tenemos mucho común; somos dos viejos imperios con un pasado desmesurado», señaló ayer el autor que además observó otros paralelismos sociales más dudosos –el ruido y la suciedad de las calles– y culturales –el gusto por la gastronomía–.

Precisamente la ausencia de una mirada propia es lo que Molina Temboury echaba de menos a la hora de abordar la relación histórica de España y China. «Estamos muy lejos y hemos escrito poco sobre ellos», constató el viajero que, además de visitar repetidamente el país desde los años 90, vivió en Shanghái durante la expo de 2010. Una experiencia de la que surge su nuevo libro, que sitúa entre la crónica y la ficción.

Pedro Molina Temboury lleva su espíritu nómada a su nuevo trabajo, ‘Un jardín en Shanghái’, para jugar con las fronteras literarias y realizar un cruce de géneros ya que a su juicio su obra no es ni un libro de libro de viajes ni un relato. «Yo diría que lo más acertado es que estamos ante una novela de viajes», señaló el escritor que confesó caminar por los mismos caminos que el explorador Marco Polo, cuyos viajes fueron una mezcla de ficción y realidad. «Ahora incluso se pone en duda que llegara hasta China y estuviera al servicio del emperador», comentó el escritor que, en este punto, puede demostrar que ha vivido en China y que muchos de las personas que conoció –comenzando por su intérperte– se han convertido en personajes de su libro.

En la charla en el Café de Bolsa, organizada por el Centro de la Generación del 27 y el Aula de Cultura de SUR, con la colaboración de la Obra Social La Caixa, el escritor, guionista y poeta malagueño confesó que la Expo de Shanghái fue un gran teatro en el que «China se disfrazó de occidental», aunque también el resto de países presentaron sus pabellones con relatos nacionales edulcorados ante los visitantes. Un juego de máscaras que Molina Temboury muestra en su novela de viajes sobre país asiático, el cual considera una «anomalia». «China ocupa una quinta parte del mundo, pero ha carecido del peso e influciencia que le correspondía», explicó Molina Temboury, que añade que, en las últimas décadas, el resurgir del país viene a ser una deuda histórica.

No obstante, la creciente presencia de China en el concierto internacional está sustentada sobre una paradoja. «Son la mayor máquina de producción del mundo, pero siguen siendo un país comunista cuyo régimen ha instaurado el capitalismo de Estado», explicó el autor de ‘No encontrarás el Tíbet en un mapa’ y ‘Volcanes dormidos’ que reconoce haber mirado con «cariño» a China. «Me gustan las causas perdidas», apostilló.