Diario Sur

Los frutos del árbol genealógico del arte

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Andrés y Jesús Mérida reúnen sus creaciones en Mahatma Showrrom. / Salvador Salas

  • El pintor Andrés Mérida reúne sus obras con las fotografías de su hermano Jesús

  • La sala Mahatma Showroom de la capital ofrece el primer proyecto compartido por ambos autores afincados en Málaga

Una mirada detenida por las obras expuestas en la sala basta para imaginarlos hace años, en el domicilio familiar durante la infancia y la adolescencia. La habitación de uno, febril y desordenada; la del otro, con la cama hecha y cada cosa en su sitio. «Yo soy más germánico, entre comillas», concede Jesús Mérida frente a sus fotografías pulcras, plásticas y de cuidada composición donde manda la simetría y el equilibrio triangular. «Eh, eh... Que yo también soy ordenado... A la hora de trabajar soy muy disciplinado, muy estricto con los horarios y los tiempos», se defiende, medio en serio medio en broma, el pintor Andrés Mérida, el mayor de los dos hermanos que hasta el próximo 14 de noviembre reúnen por primera vez sus respectivas propuestas en la sala Mahatma Showroom de la capital malagueña.

Andrés Mérida es todo piel morena, color, espíritu libre y alegría mediterránea de vivir; Jesús aparece más contenido y reflexivo, introspectivo en generosa escala de grises. Y sus obras respectivas surgen como un fiel reflejo de cada uno. Así, la exposición ‘Hermanos de arte’ deja el flanco izquierdo para las creaciones de Andrés Mérida. Toreros azules garabateados sobre fondo rosa en ‘Quieto ahí’ y ‘Delantal’, un bailaor en ‘La silla’ y la escena de un ‘Descendimiento’ que encierra una pequeña historia. «Una noche, estaba en casa viendo una película de los años 40 y de repente una escena me impactó. Hice una fotografía a la pantalla con el teléfono móvil y me puse a trabajar sobre ella», avanza Andrés Mérida, que explora las posibilidades de las aplicaciones tecnológicas en su labor artística.

Las instantáneas se centran en escenas cotidianas.

En la playa

Las instantáneas se centran en escenas cotidianas.

«En esta exposición hay dos tipos de obras en las que trabajo con la tableta informática. ‘Descendimiento’ pertenece a las piezas que nacen de una imagen sobre la que trabajo en la ‘tablet’, luego la imprimo sobre la tela del bastidor y por último pinto en ella», explica el artista afincado en Málaga desde hace décadas.

El otro camino que ahora transita Andrés Mérida pasa por trabajar toda la imagen sobre la tableta informática para luego realizar la impresión digital. «Después de este proceso, el archivo se convierte en una obra de arte original, pero más asequible para el público», esboza. A esa vertiente responden piezas como ‘Pana Man’, ‘El último croar’ y ‘Salamandra’. Esta últimas ocupan la pared que comparten ambos hermanos y que sirve de puente hacia las instantáneas de Jesús Mérida, que ya presentó parte de su trabajo en la sala de la Diputación Provincial hace algo más de un año.

«Me interesan sobre todo las escenas de la vida cotidiana. En la medida de lo posible, busco días que no tengan una luz muy contrastada, muy dura», aporta Jesús Mérida, establecido también en Málaga después de dos décadas de trayectoria en Madrid ligada al ámbito de la publicidad y de los eventos sociales.

Andrés y Jesús han juntado por primera vez sus obras de cara al público, pero no se ‘mezclan’ más allá de la pared compartida. Ese paso lo esperan dar en breve, tal y como avanza Jesús: «Estamos pensando en un proyecto basado en retratos en los que la mitad de la cara sería una fotografía mía y la otra mitad, una pintura de Andrés».

Nuevos frutos para el artístico árbol genealógico de los Mérida.