Diario Sur

'Stop bulos' en los grupos de Whatsapp

  • Los mensajes solicitan el reenvío a otras personas para crear bases de datos, transmitir virus o «simplemente para generar miedo»

¿Quién no ha recibido alguna vez un mensaje en un grupo de Whatsapp advirtiendo de secuestros de niños, golosinas con droga o inminentes atentados en centros comerciales? El problema es que este fenómeno de los bulos, lejos de apaciguarse con el paso de los años, ha vuelto con matices, pero con más fuerza, en las últimas semanas. Los mismos mensajes que hace unos años se hicieron famosos en las redes sociales al uso o los correos eléctrónicos ahora se extienden como la pólvora -a veces con pequeñas variaciones o actualizaciones- a través de las aplicaciones de mensajería instantánea de los teléfonos móviles, según ha detectado el Ministerio del Interior.

La Policía Nacional -coincidiendo con el inicio del curso escolar en el que el que miles de padres entran en nuevos grupos de Whatsapp con otros progenitores que apenas conocen- acaba de poner en marcha la campaña 'Stop bulos' para tratar de frenar la proliferación de estas mentiras que tanto alarman a los usuarios. El objetivo principal de esta iniciativa, explican desde el Ministerio del Interior, es impedir la viralización de estos mensajes sin ninguna base, que son reenviados, la mayoría de las veces con buena fe, por los usuarios más participativos en estos grupos de mensajería masivos.

Los expertos de la Policía Nacional avisan que los grupos de Whatsapp están desbancando a las propias redes sociales como potentes «altavoces de bulos». La mayoría de estos mensajes -señala la Policía- hacen referencia a supuestas «fuentes oficiales», intentando así darles mayor credibilidad. La fuente de «mi vecina», «mi cuñado» o «un amigo policía» -apuntan los especialistas- ya no engaña ni a los usuarios más crédulos.

Los expertos de la Policía Nacional dan pistas para localizar de inmediato estas mentiras alarmantes: son bulos anónimos cuya autoría, por lo general, se desconoce; suelen estar escritos en castellano neutro para facilitar la difusión a nivel internacional en aquellos países de habla hispana; y están redactados habitualmente con una ortografía y una gramática muy pobre, incluidas faltas de ortografía.

Estos bulos normalmente van acompañados de una petición de reenvío a otras personas, bien para evitar la mala suerte o bien con la excusa 'altruista' de concienciar a otras personas. «El objetivo de esta petición de reenvío reside en captar direcciones de correo, crear bases de datos, transmitir 'malware', realizar posteriores campañas de correo masivo o simplemente difundir la información falsa el máximo posible para generar el miedo en la población», alertan desde la Policía Nacional.

'Top ten'

Para reforzar la penetración de esta campaña 'Stop bulos' y convencer a los usuarios de la mensajería electrónica para que no ayuden a propagar estos engaños, la Policía Nacional ha elaborado el 'top ten' de las mentiras más distribuidas en los grupos de Whatsapp. Es un listado, obviamente no excluyente, pero con el que la Policía pretende hacer públicos los patrones más habituales de estas falsedades para que los ciudadanos se piensen antes de reenviar cualquier mensaje que le parezca mínimamente sospechoso.

Entre los bulos que han cosechado mayores exitos de las últimas semanas está el de falsos vales de descuento de un famoso supermercado nacional; la existencia de vendedores a domicilio que ofrecen colonias que adormecen a sus víctimas para robarles; el aviso de un atentado inminente según fuentes de los 'GEO' (sic) y la elevación de la alerta antiterrorista; el intento de secuestro de menores en centros comerciales por parte de bandas del Este de Europa; la introducción de sangre infectada de sida en plátanos de consumo humano; los desaprensivos que regalan drogas en las puertas de los colegios para enganchar a los niños; o las bandas que se dedican a matar a conductores en las autopistas como rito de iniciación.