Diario Sur

La mirada más desconocida de Sorolla, en Málaga

La baronesa Thyssen, en primer plano, en la presentación de la muestra.
La baronesa Thyssen, en primer plano, en la presentación de la muestra. / Ñito Salas
  • El Museo Carmen Thyssen muestra la faceta más espontánea y moderna del pintor valenciano con una colección de obras rápidas realizadas durante su estancia en Nueva York

Cuando no pinta por encargo, cuando lo hace por puro entretenimiento y a miles de kilómetros de su casa, aparece otro artista. Espontáneo y rápido, capaz de componer una imagen con pocas pinceladas y sobre cartones para doblar las camisas. Y muy moderno, con una gama cromática menos luminosa a la acostumbrada y una perspectiva no vista en sus obras de referencia, clara influencia de la fotografía que deslumbra al arte en esos inicios del siglo XX. El Museo Carmen Thyssen expone desde mañana a ese "Sorolla distinto" -en palabras de la comisaria y directora artística de la pinacoteca, Lourdes Moreno- en su Sala Noble, una muestra "única y excepcional" que hoy presentaron la baronesa Carmen Thyssen y el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre

'Sorolla. Apuntes de Nueva York' reúne nueve 'gouches' (aguadas) y 18 dibujos procedentes del Museo Sorolla de Madrid. Obras que el artista valenciano realizó en un momento muy concreto de su vida: durante su segunda y última estancia en Nueva York en 1911, cuando ya estaba en conversaciones con el hispanista Archer Milton Huntington para hacer su proyecto cumbre, 'Visión de España', los monumentales lienzos que decorarían la biblioteca de la Hispanic Society. En esa visita, Sorolla se aloja en el hotel Savoy, desde donde ve Central Park, la calle 59, la casa Vanderbilt, el Hotel Plaza, la estatua del general Sherman... Y tal como lo ve, lo pinta. "Cuando descansa, no descansa en realidad: realiza estos 'gouches' con mirada de halcón desde el alféizar de su ventana", explica Moreno.

En esas obras rápidas de una "calidad excepcional", en palabras de su bisnieta Blanca Pons Sorolla, el artista vuelca su fascinación por la Gran Manzana, por una ciudad cosmpolita que crece y que muestra un ritmo frenético. Como su producción esos días. El 'pintor de la luz' hace aquí varios nocturnos utilizando una gama cromática poco frecuente en sus creaciones y capta las escenas en planos contrapicados, casi fotográficos. "Es excepcional, ni antes ni después volvió a hacer nada parecido. Son muy originales", resaltó Consuelo Luca de Tena, directora del Museo Sorolla de Madrid, que destacó que es una colección expuesta en muy escasas ocasiones. En Málaga, la muestra está patrocinada por el bufete Gómez Villares & Atencia Abogados.

Para él, era un entretenimiento. Como los dibujos hechos en el reverso del menú del restaurante del hotel, donde retrata con trazos intensos y ágiles a los comensales de la sala. Hombres enchaquetados y mujeres con grandes sombreros que sirven de radiografía del momento y el lugar. Sin embargo, aunque él no les diera importancia, el tiempo les ha aportado una gran relevancia: permiten descubrir a "un autor distinto" que en su madurez se deja llevar como nunca antes por su creatividad. Hasta el 8 de enero, en el Museo Carmen Thyssen de Málaga.