Diario Sur

El Teatro Romano ampliará su oferta escénica más allá de los clásicos

Vista del Teatro Romano durante una de las funciones de la pasada temporada.
Vista del Teatro Romano durante una de las funciones de la pasada temporada. / Alejadro Zam
  • La Junta compensará así la pérdida de una línea de programación para el público adulto en el Cánovas, que se reafirma como espacio familiar

Las butacas del Teatro Cánovas serán una temporada más para los pequeños de la casa. Avalado por los números de la edición anterior (unos 30.000 asistentes), el espacio de la Junta de Andalucía se reafirma en su apuesta por el público familiar. Una programación destinada a formar al espectador del futuro que, en contrapartida, deja fuera del escenario malagueño propuestas escénicas de un perfil arriesgado y adulto que la Junta concentra en el Teatro Central de Sevilla y el Alhambra de Granada. Para compensarlo –parcialmente– y responder a quienes demandan otro tipo de contenido, la Junta lanzó ayer su propuesta: sacar partido al Teatro Romano con una oferta más allá del verano y de los clásicos.

Antonio Navajas, responsable del Cánovas, lo adelantaba en una entrevista a este periódico: «Hemos perdido una línea de programación, pero estamos por recuperarla». Ayer, en la presentación de la agenda 2016-2017, se dejó caer cómo lo harán. «Estamos estudiando ampliar la temporada del Romano a mayo (ahora empieza en julio) e incorporar compañías en ese sentido (de adultos y corte innovador), no solo de teatro clásico», avanzó el secretario general de Cultura de la Junta, Eduardo Tamarit.

Los responsables autonómicos se esforzaron en mostrar las bondades de la especialización del Cánovas en las familias. «Tiene una personalidad propia que no entra en competencia con otros teatros», señaló el director artístico de los escenarios de la Junta, Manuel Llanes, que sostuvo que buena parte de la oferta para adultos ya la cubren el Cervantes y el Echegaray. Se trata, dijo, «de completar la geografía escénica de una ciudad». «No tenemos por qué tener complejos», añadió. Defendió que el Cánovas es así un «centro para la creación de públicos» y «caja de resonancia del vigor del espectáculo en vivo para la infancia y la juventud». «Es un éxito por la afluencia de público y por la fidelidad mostrada», aportó Tamarit.

En la agenda

De esta forma, el Cánovas seguirá siendo refugio para niños y padres, con mayoría de compañías andaluzas: hasta 32. ‘Bitels para bebés’ abre la agenda el 23 de octubre con un concierto tributo a los Beatles del grupo Malumaluga. Sobresale la presencia de la reconocida compañía Aracaladanza, que aterriza en el Cánovas con ‘Vuelos’ (4 y 5 de marzo), un espectáculo inspirado en los diseños de Leonardo da Vinci; y del Teatro Clásico de Sevilla con ‘Don Quijote en la patera’ (21 y 22 de enero).

Cinco obras distinguidas en los últimos premios FETEN harán parada en el Cánovas: ‘Sin palabras’ de LaSal Teatro dirigido a la primera infancia (del 2 al 4 de diciembre); el concierto para piano y teatro de objetos ‘Arturo y Clementina’ de Tirititrán Teatro (17 y 18 de diciembre); el espectáculo de títeres ‘Sirenita’ de La Canica (28 y 29 de enero); ‘Amour’ de Marie de Jongh, reconocido como el mejor espectáculo del año (11 y 12 de febrero); y ‘Tripula’ de Farrés Brothers i Cía. (18 y 19 de febrero), que destacó en el apartado de teatro de calle y espacio no convencional. En la Sala B, un espacio para el teatro de cercanía en la primera planta, tendrán residencia dos obras para bebés: ‘El viaje de Tam Tam y Yiya’ de Índigo Teatro (del 14 enero al 2 de abril) y ‘Dadadá’, de La Perrera (desde el 5 de noviembre hasta el 18 de diciembre).

La Sala B es también el único reducto para público adulto que queda en el Cánovas, un laboratorio escénico al que vuelven Virginia Nölting y Jesús Durán con ‘Long way home’ (del 3 de noviembre al 16 de diciembre); y donde María del Mar Suárez, se instalará en febrero y marzo con ‘La gramática de los mamíferos’.