Diario Sur

Un caudal de temas, lenguajes y referencias

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Detalle de ‘This is the fun’ (2014-2015), que ofrece rasgos picassianos. / Fernando González

  • Fernando Francés: «Es un tipo de pintura que no se puede clasificar, porque todas las pinturas están en ella»

Nada más entrar el visitante se topa con ‘False Queen’ (1992) y ahí encuentra una suerte de mapa para asomarse a la obra de David Salle. Una pintura donde surgen el Barroco, el cine, el pop, el expresionismo abstracto, el ensamblaje, el color y la escala de grises... Notas afinadas como en el pentagrama que corona la obra inaugural de ‘Inspired by True-Life Events’ (Basado en hechos reales), la exposición que el CAC Málaga dedica a Salle, referente de la pintura contemporánea.

La Documeta de Kassel, la Bienal de Sao Paulo, el Whitney Museum de Nueva York y el Museo Guggenheim de Bilbao, entre otras muchas instituciones y galerías, han acogido la obra de un autor básico para entender el renacimiento de la pintura como soporte artístico en la escena contemporánea. Y si para el propio Salle, el arte se parece mucho a un río, el suyo bebe de multitud de afluentes estéticos y temáticos.

Lo resumía ayer el director del CAC Málaga, Fernando Francés, a la sazón comisario del proyecto que hasta el próximo 4 de diciembre repasa el último cuarto de siglo de producción del artista norteamericano a través de 32 lienzos de diferentes épocas. «Hay una conjunción de ideas, influencias y caminos», resumía Francés en torno a la obra de Salle, «un tipo de pintura que no se puede clasificar, porque todas las pinturas están en ella».

Velázquez y Picasso, la publicidad y la pintura flamenca, Giacometti y Bernini, Delacroix y Pollock, el cómic y Magritte... Una extensa parentela congregada a la mesa –es decir, los lienzos– de Salle. «Es como una familia, con primos en primer, segundo o tercer grado, o como un gran río en el que el artista evoluciona por distintos afluentes (…) Como si todos los cuadros de su trayectoria fueran un solo cuadro que acumula toda su experiencia», glosaba ayer Fernando Francés, quien admitía que, con este proyecto, el CAC Málaga veía cumplido un sueño acariciado durante 14 años.

Porque el centro malagueño tiene en la reivindicación de la pintura uno de los pilares de su discurso. Un asunto al que ha dedicado proyectos de enjundia, como los vistos en torno a creadores tan diversos como Gerhard Richter, Alex Katz, Kara Walker, Miquel Barceló, Simón Zabell o Luc Tuymans, por citar algunos ejemplos.

Ahora es el turno de Salle, en cuyas obras, en palabras de Francés, residen conceptos como «el cuadro dentro del cuadro», así como «referencias al mundo clásico, tanto a los flamencos como a las vanguardias históricas y alusiones también a Picasso o al arte africano».

Un caudal iconográfico vertido en asuntos «recurrentes». Ahí están «la memoria, la pasión, los sentimientos o la mujer como Venus, no como algo utópico o encima del pedestal, sino carnalmente emocional». Ahí está la emoción, como un torrente en los cuadros de Salle.