Diario Sur

El CAC Málaga sube su apuesta por la pintura con David Salle

vídeo

/ Foto: F. González Vídeo: P. J. Quero

  • El artista norteamericano repasa un cuarto de siglo de trayectoria en el centro municipal

A su obra se le han colocado muchas etiquetas. La expresionista, la pop, la situacionista, la posmoderna... pero él prefiere divisar su trabajo como “un continuo”. Y ese fluir permanente ahora recala en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (CAC Málaga). Ahí se despliega un cuarto de siglo de trabajo de David Salle, pieza básica en el renacimiento de la pintura dentro de la escena contemporánea a finales de los años 70 del siglo pasado junto a otros artistas como Eric Fischl y Julian Schnabel.

Así, de la mano de David Salle, el CAC Málaga sube su apuesta por la pintura como soporte en el arte actual. Se trata de uno de los pilares de la programación del centro municipal, que ha dedicado proyectos específicos a pintores como Alex Katz, Gerhard Richter, Luc Tuymans y Chema Cobo. Ahora, con David Salle, el CAC Málaga cumple “un sueño acariciado durante 14 años”, en palabras del director de la institución, Fernando Francés, también comisario de 'Inspired by True-Life Events' (Basado en hechos reales), la muestra que hasta el próximo 4 de diciembre ofrece una selección de 32 lienzos de Salle realizados desde 1992.

“Es excitante para mí ver mis trabajos reunidos. Supone para el artista una oportunidad para reflexionar sobre lo que su obra significa y darse cuenta de que es un peldaño más en la historia del arte, y también una oportunidad de aprender sobre la propia obra”, argumentaba esta mañana Salle (Oklahoma, Estados Unidos, 1952), antes de añadir: “A veces resulta incluso desalentador o sorprendente ver que todas pertenecen a una misma familia. Hay una diversidad formal entre ellas, pero todas están en un mismo tono”.

Una familia reunida en torno a asuntos como las referencias a la Historia del Arte (por sus cuadros desfilan Velázquez y Picasso, Delacroix y Giacometti, Gericault y Bernini). Salle combina esa parentela con escenas fragmentadase imágenes tomadas de la publicidad y de los medios de comunicación hasta componer cuadros a modo de ensamblajes visuales. “Hay una conjunción de ideas, influencias y caminos", resumía esta mañana Francés en torno a la obra de Salle, “un tipo de pintura que no se puede clasificar, porque todas las pinturas están en ella”, remachaba Francés.

El director del CAC volvía a la idea del parentesco conceptual e iconográfico de Salle con multitud de tendencias y épocas. “Es como una familia, con primos en primer, segundo o tercer grado, o como un gran río en el que el artista evoluciona por distintos afluentes (…) Como si todos los cuadros de su trayectoria fueran un sólo cuadro que acumula toda su experiencia”.

Como un río, el de David Salle, que ahora desemboca en el CAC.