«Art Marbella es un lugar de encuentro de compradores pero a la vez es un espectáculo»

Zaia, ayer, en el Palacio de Congresos, donde se organiza la feria.
Zaia, ayer, en el Palacio de Congresos, donde se organiza la feria. / Josele-Lanza -
  • Alejandro Zaia, organizador Art Marbella. El artífice de la feria de arte contemporáneo afirma que a la Milla de Oro se la ha subestimado durante muchos años desde el punto de vista cultural

Tras su exitoso debut el año pasado, Art Marbella regresa al calendario de eventos del verano. La feria reúne en la Milla de Oro desde hoy y durante los próximos cinco días arte contemporáneo de la mano de medio centenar de galerías internacionales que mostrarán propuestas de artistas jóvenes y consagrados. También alguna que otra sorpresa a costa de la faceta plástica del músico José María Cano, que enseñará su obra con una galería china de Taipéi.

¿Qué se encontrará el visitante de Art Marbella?

El visitante se encontrará con un evento de arte de primerísimo nivel mundial que podría ver en Nueva York, Londres, Roma o en cualquier otra parte del mundo. Durante muchos años a Marbella se la ha subestimado en el campo del arte y creo que gracias al apoyo de todos hemos creado un evento que ofrece variedad de expresiones artísticas de todo el mundo.

¿A quién se dirige Art Marbella?

Una feria de arte es un espectáculo que tiene varias capas. Vamos a tener un grupo de coleccionistas que sabemos quienes son, que comprarán; otro grupo que no es coleccionista habitual pero que adquirirá obra porque tiene capacidad para hacerlo; y gente que pagará unos euros en la entrada y pasará un rato fenomenal viendo y hablando con los artistas y con los representantes de las galerías.

¿Art Marbella no es entonces una feria para las élites?

Definitivamente no. Evidentemente Art Marbella es un lugar de encuentro de compradores pero a la vez es un espectáculo. Las ferias de arte no son ferias para las élites, ni la nuestra ni ninguna otra.

Pero quien quiera comprar tendrá que tener la billetera llena...

El que vaya a comprar tiene que tener dinero por supuesto. Existen propuestas artísticas muy contemporáneas que valen 1.000 ó 1.500 euros; ediciones de artistas famosos que valen 2.000 ó 3.000 euros; libros de artistas de 500.000 ó 800.000 euros; y obras de un 1.000.000 de euros. Eso también hace a una feria internacional: encontrar variedad de opciones para distintos bolsillos.

¿Cuántas galerías participan en esta segunda edición y cuáles destacaría por su peso en el sector?

Tenemos diez galerías más que el año pasado en el mismo espacio ferial y queremos mantener este tamaño de feria, nunca más de 50. Cualitativamente sí hemos tenido un salto importante. El año pasado la crítica especializada fue muy buena, los comentarios de los galeristas también y esa fama ha trascendido entre colegas. De hecho, para que se haga una idea del nivel de las galerías participantes, una veintena de ellas acude a Arco en Madrid o a Frieze en Nueva York. Tenemos galerías de Estados Unidos, Latinoamérica y este año incluso una galería de China que viene con un proyecto de José María Cano, el músico del grupo ‘Mecano’. En apenas dos años hemos conseguido reunir galerías de un nivel internacional importante y la tendencia es hacerlo cada vez mejor.

¿Repite el formato de la primera edición o habrá alguna novedad?

El formato es el mismo, aunque habrá un nuevo diseño de la feria para hacerla más amigable para el visitante a cargo de un estudio de arquitectos de Miami. Lo que sí tendremos es un programa más agresivo para traer coleccionistas internacionales a la ciudad a los que les pagamos los hoteles. El año pasado invitamos a unos 40 coleccionistas y este año, a 90.

¿De dónde vienen?

Londres, Sao Paulo, Washington, Nueva York... La gran mayoría viene a la Costa del Sol por primera vez, lo que es muy bueno para el destino. Estamos hablando de coleccionistas muy ricos y gente con relevancia. Tenemos un programa de actividades con ellos que incluye una visita a museos de Málaga.