La Unesco calienta las visitas a los Dólmenes

Una visita guiada
Una visita guiada / Sur
  • Gran animación en los megalitos antequeranos en la jornada posterior a la designación como Patrimonio de la Humanidad

03204, 41089, 08950, 29200... Son las respuestas que va recibiendo -y anotando- Juan Rodríguez Bravo cada vez que pregunta con exquisita amabilidad a los recién llegados cuál es su código postal. Gente venida de Alicante, Sevilla, Barcelona y la misma Antequera que va desfilando por la entrada al 'tholos' de El Romeral. Pese al calor que aprieta sin desmayo, el goteo de visitantes se mantiene constante desde que el recinto abriera sus puertas. “No recuerdo tanta gente desde que trabajo aquí...”, admite el guía.

La jornada posterior a la designación de los Dólmenes de Antequera como Patrimonio Mundial por parte de la Unesco ha animado de manera notable la asistencia a las tres construcciones funerarias. En el centro de recepción de visitantes, junto a los dólmenes de Menga y Viera, la situación es idéntica o incluso más concurrida. “El teléfono no ha parado de sonar en toda la mañana para pedir cita en las visitas guiadas y solicitar información”, comenta María José Toro, también parte del equipo que atiende al público en el conjunto arqueológico.

María José Notario y Lola Pérez son dos de esas visitantes mañaneras. Enfilan la cuesta hacia Menga con la maleta a cuestas. Anoche asistieron al concierto de Antonio Orozco en la plaza de toros de Antequera y han aprovechado la mañana para visitar los Dólmenes antes de regresar a Sevilla. “No los conocíamos y hemos querido visitarlos ahora que han tenido el reconocimiento de la Unesco”, comparte Lola.

Lo que queda de jornada y mañana domingo, los Dólmenes de Antequera celebran la designación como Patrimonio Mundial con jornadas de puertas abiertas (de 9.00 a 19.30 horas). La catalogación se hacía oficial ayer a las 15.33 horas en el Comité del Patrimonio Mundial que se celebra en Estambul (Turquía). Apenas unas horas después, el país asistía a un intento de golpe de Estado, que ha llevado a los organizadores de la Unesco a suspender las sesiones del comité. Mientas se despeja la situación, la delegación malagueña que acudió a la cita con la organización de Naciones Unidas permanece en el hotel donde se hospedan a la espera de concretar su salida del país, que podría realizarse mañana.

Lejos de la tensión que se vive en Estambul, en las construcciones con 6.000 años de antigüedad que acaban de recibir la distinción como Patrimonio de la Humanidad, ni el calor ni la tentación playera amainan la llegada de visitantes al calor de la Unesco.