«El ‘Guernica’ está estable, pero muy delicado»

El ‘Guernica’ (1937) de Picasso llegó al Museo Reina Sofía en 1992 y tres años después se trasladó hasta su actual ubicación.
El ‘Guernica’ (1937) de Picasso llegó al Museo Reina Sofía en 1992 y tres años después se trasladó hasta su actual ubicación. / Efe
  • El jefe de Conservación del Reina Sofía analiza hoy en Málaga el estado de la obra icónica de Picasso

  • El especialista Jorge García Gómez-Tejedor participa hoy en un encuentro organizado por el Museo Picasso al hilo de la exposición sobre Pollock

Saben los especialistas en conservación de obras de arte, en especial de pinturas sobre lienzo, que uno de sus mayores enemigos tiene forma de tubo. Enrollar un cuadro supone un estrés considerable para la tela y para la pintura, que amenazan con quebrarse.

Pues hasta 88 veces se enrolló y desenrolló el ‘Guernica’ (3,49 x 7,76 metros) entre que lo pintó Pablo Ruiz Picasso en 1937 y que se instaló allá por 1992 en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, de donde no ha salido desde entonces. No en vano, sus especialistas desaconsejan revivir nada parecido a aquel traqueteo.

«Se trata de una pieza que está muy delicada por la historia que ha tenido, con el formato y por la técnica en la que se realizó. Es una obra que está estable, pero muy delicada», sostiene Jorge García Gómez-Tejedor, jefe del Departamento de Conservación y Restauración del museo madrileño, que hoy participa (19.00 horas) en un encuentro organizado por el Museo Picasso Málaga. Ahí avanzará algunas conclusiones del estudio que el museo madrileño está realizando sobre el inmenso lienzo de Picasso.

La cita une las restauraciones del ‘Guernica’ con la de ‘Mural’ de Jackon Pollock, que el museo malagueño exhibe hasta el 11 de septiembre después de un largo y delicado proceso de recuperación del que hoy hablará Yvonne Szafran, responsable de Conservación de Pinturas en el Getty Museum de Los Ángeles, que será la encarga de abrir la sesión en torno a dos pinturas icónicas de gran formato y vida no poco azarosa.

«El periodo en el que la obra se mueve más va desde que se produce en el año 1937 hasta 1957. Durante esos 20 años la obra se mueve mucho (viaja a más de 30 ciudades de Europa y América) por los avatares de la utilización que se hace de ella. Es a partir de 1957 cuando se realiza un tratamiento de restauración, que la veta para esos movimientos y a partir de esa fecha se ha cuidado más», recuerda el especialista.

Y añade Jorge García Gómez-Tejedor: «Desde que llegó a España en 1981, la obra siempre ha sido bastante atendida y cuidada, porque es una obra que, dado el tamaño que tiene, no es para estar moviéndola». De este modo, ante los fastos previstos por el Reina Sofía para conmemorar el próximo año el 80 aniversario del ‘Guernica’, el jefe de Conservación del Reina Sofía desaconseja cualquier mudanza.

Más frágil

«El principal peligro es la manipulación. El soporte está muy alternado. En la intervención que se le hizo en el 57 se le añadió una resina que a la vez que la estabilizó, la hizo más frágil, sobre todo ante las vibraciones», argumenta García Gómez-Tejedor antes de remarcar: «No se aconseja su traslado (...) Además, creo que es una pieza que no necesita estar exhibiéndose ni mareándola por el mundo, sino más bien al contrario, que el mundo venga a verla».

Porque el ‘Guernica’ llegó a España en 1981 procedente de Estados Unidos. Once años después recaló en el Reina Sofía, donde cambió de sala –ya sin volver a enrollarlo y desenrollarlo– en 1995. Desde entonces, se le han realizado numerosos análisis, radiografías, un robot ha escaneado la tela completa y toda esa información está ahora en manos de los especialistas del museo madrileño. Sobre la mesa, la posibilidad de una limpieza, delicada, casi frugal. Nada de ajetreo.