El sensual baile de máscaras de Miss Van en el CAC Málaga

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Miss Van, junto a una de las obras expuestas. / Fernando González

  • La creadora francesa estrena su primera exposición en un museo

La Historia del Arte ofrece uno de sus motivos recurrentes en un asunto nada inocente: el pintor y la modelo. El propio enunciado deja claros los roles de cada cual. A un lado, el creador activo, fecundo, inspirado; al otro, la chica casi siempre joven, sumisa y complaciente. De ahí al juego de seducción hay un paso que a menudo se atisba o se hace explícito en las obras y en esos territorios los papeles suelen mantener el mismo reparto. Ahí mete la cuña, sutil pero decidida, Miss Van: “Hay pocas mujeres que pintan mujeres y creo que puedo dar mi propia visión”.

Esa visión se despliega ahora en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (CAC Málaga), que esta mañana inauguraba 'El viento en mi pelo', la primera exposición de la autora en un museo. “Ha sido un paso muy natural para mí entrar primero en una galería y ahora en un museo”, acotaba Vanessa Alice Bensimon (Toulouse, Francia, 1973) ante las 39 piezas realizadas en los últimos tres años donde ofrece una suerte de baile de máscaras, inquietante y sensual, por el que desfilan siempre y sólo mujeres.

Además, Miss Van es otra de las firmas que, de la mano del CAC Málaga, da el paso de la calle al museo. Ya sucedió el verano pasado con D*Face, Obey y JR y ahora le llega el turno a la creadora francesa afincada en Barcelona. Una línea de programación sobre la que se ha detenido el director del CAC Málaga, Fernando Francés: “La modernidad en los museos no sólo puede ser contemplada desde atrás, sino también adelantándonos a lo que a va ocurrir”. Francés ha destacado que Miss Van “ha desarrollado un territorio en la calle absolutamente único” donde la “sensibilidad, la literatura y la biografía” han marcado una pauta a menudo ajena al grafiti y al arte urbano.

Esa “ocupación del espacio público por un sentimiento privado” la hace extensible la autora a su obra 'de interior', donde acuden reminiscencias del pasado en sus pinturas y dibujos. La belleza rolliza de las mujeres que aparecen en 'El viento en mi pelo' (2016) como herederas de aquellas gordas de Rubens, que parecen mirarse en las más estilizadas y siniestras protagonistas de 'Les trois Grâces' (2013); el surrealismo de Magritte asomando el 'The wind in my hair II' (2016) o los retratos a modo de gabinetes victorianos, melancólicos y oscuros, de la serie 'Oh, Lord'.

Ante el montaje que podrá visitarse en el CAC Málaga hasta el próximo 18 de septiembre, Miss Van reflexionaba esta mañana: “Después de 20 años he podido madurar mi trabajo (...) Esta exposición me permite tener una visión con más distancia de mi trabajo”.

Aunque su trabajo parece pensado para verlo -y disfrutarlo- en la distancia corta. Como cualquier baile que se precie.