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Guillermo Cervera: «Soy sobrino de la baronesa, pero puedo estar capacitado para este trabajo»

Guillermo Cervera, en las salas del Museo Carmen Thyssen Málaga.
Guillermo Cervera, en las salas del Museo Carmen Thyssen Málaga. / Fernando González
  • «Somos una familia pequeña y estas situaciones duelen», admite el nuevo patrono del Thyssen de Málaga sobre la dimisión de su primo, Borja Thyssen

Guillermo Cervera, sobrino de la baronesa Carmen Thyssen, ha dejado en los últimos meses el segundo plano. Primero, por su nombramiento como director artístico del futuro Museo Carmen Thyssen de Andorra y, desde el jueves, como nuevo patrono del Thyssen de Málaga, donde sustituye a su primo Borja Thyssen, que ha consumado su dimisión ante la polémica suscitada por las investigaciones de las que es objeto por parte de la Agencia Tributaria.

–¿Qué planes tiene para el Museo Carmen Thyssen Málaga?

–Estamos empezando a pensar en temas, en ideas, sobre todo internacionalmente, para ver qué es este museo y sobre todo qué puede llegar a ser. Más que en ideas concretas, pienso en la proactividad. Como acabo de decir hay que ir cogiendo el ritmo de lo que se está haciendo, cuáles con las perspectivas generadas e intentar poner un granito de arena en cualquier tema en el que se esté trabajando o que se vaya a tratar.

–¿Qué relación tendrá el Thyssen de Málaga con el de Andorra, del que es director artístico y que abrirá en unos meses?

–Es algo que ya en su día empezamos a pensar. Hay que trabajarlo mucho. Para mí el enfoque más claro es que la cultura no tiene fronteras. A partir de ahí, buscar cualquier tipo de relación que pueda haber entre el Museo Carmen Thyssen Málaga y el Museo Carmen Thyssen Andorra, contando con que hay más de mil kilómetros de distancia y que esa distancia desaparezca a través del arte, eso sería un objetivo cumplido y en ese sentido vamos a trabajar de cara al futuro.

–¿Pasará ese vínculo por intercambios de obras y exposiciones?

–Cualquier tipo de actividad que sea enriquecedora para las dos instituciones: una exposición, trabajar conjuntamente en un proyecto expositivo, por qué no. Pero ya no solamente eso sino también el hecho de la propia colección en Málaga y lo que vamos a hacer en Andorra, buscar vínculos de actividades comunes, también educacionalmente. La parte educacional es el futuro y la base de la contemplación del arte y cualquier actividad que emprendamos será súper enriquecedora.

–Usted ha contemplado de cerca la Colección Thyssen desde muy joven.

–Sí. He tenido esa suerte. Siempre me he sentido muy privilegiado por el hecho de tener cerca una colección como esa, con obras de arte y con consejos tan interesantes como los que pudieron ser los de mi tía o los de mi tío el barón, que siempre tenían una frase muy interesantes sobre lo que representa el arte en el mundo y sobre hasta dónde debemos llegar representando a estas entidades. Nunca pongo límites. Podemos llegar hasta donde queramos llegar. Ese positivismo me ha caracterizado siempre. No es cuestión de poner limites. El ‘no’ ya se tiene, vamos a luchar por el sí.

–Llega al Thyssen de Málaga tras la controvertida dimisión de su primo, Borja Thyssen. ¿Le hubiera gustado estrenarse de otro modo?

–Sí, evidentemente. Somos una familia muy pequeña y estas situaciones duelen, nunca son agradables. Como ha dicho me hubiera gustado acceder no por esta situación que se ha generado; pero bueno, también mi tía ha confiado en mis conocimientos para poder colaborar y poner mi granito de arena en este proyecto y me siento orgulloso de ello, pero sí que hubiese sido más bonito en otras circunstancias.

–¿Cree que su nombramiento se mirará con lupa, debido a su parentesco con la prestadora de las obras que componen la colección del museo de Málaga?

–Totalmente, ya me está pasando con mi nombramiento en Andorra. No lo dudaba antes de que se nombrase, es evidente. En ese sentido, mediáticamente se ha generado este debate, lo cual no me preocupa, porque sé claras mis posibilidades. Es evidente que soy su sobrino, pero también puedo estar capacitado para hacer este trabajo, también es bueno que eso se valore, no sólo el hecho de ser su sobrino. Entiendo que pase así, pero agradecería mucho que se valorasen los hechos, que es lo que cuenta. Pero ya contaba con ello.

–¿Y qué papel espera jugar en el devenir del Museo Carmen Thyssen Málaga?

–Voy a intentar ayudar al máximo. Me encanta este museo. Es delicioso, magnífico, singular. Museos en el mundo hay muchos, pero como este no hay. Por eso creo que es muy importante que desde fuera sepan que estamos aquí, la visión internacional es muy importante y que todas nuestras acciones tengan esta connotación.