Diario Sur

En la intimidad con María Zambrano

María Zambrano.
María Zambrano. / EFE
  • Sabina Editorial acaba de presentar en Madrid una cuidada edición bilingüe en español e inglés con ilustraciones de Mariana Laín

Cuando publicó en la Revista de Occidente su artículo ‘Hacia un saber sobre el alma’, su maestro José Ortega y Gasset la llamó a su despacho y le soltó: «Así que usted está aquí (el filósofo se señalaba a sí mismo) y ha querido dar el salto hacia allá». La poeta Juana Castro recuerda la anécdota y acota: «Ese fue el primer dolor para ella, porque no entendió aquella reprimenda, ya que consideraba que todo lo que había escrito partía de las enseñanzas de su maestro. A partir de ahí, toma su propio camino». Y ese camino, propio, libre, llevó a María Zambrano a una vida por momentos dramática, pero también una de las cimas de la filosofía contemporánea.

Una doble vertiente, la personal y la filosófica, que explora la biografía sobre la pensadora veleña que ha escrito Juana Castro y que acaba de presentarse en Madrid. «A María Zambrano no se le ha reivindicado lo suficiente. Alumbró conceptos pioneros en su tiempo que mantienen toda la vigencia en la actualidad», defiende Carmen Oliart, de Sabina Editorial, el sello que ha lanzado esta edición bilingüe en español e inglés con ilustraciones de Mariana Laín.

«No es un tratado ni un ensayo, sino una biografía que gracias al lenguaje de Juana Castro se hace muy cercana. María Zambrano, pese al carácter reflexivo de su obra, destila una pasión que este libro también transmite», añade Oliart sobre el volumen incluido en la serie de biografías que Sabina Editorial dedica a autoras tan diversas como Emily Dickinson, Hipatia de Alejandría, Charlotte Brontë o Teresa de Jesús.

«De María Zambrano me interesa sobre todo su manera de contemplar la filosofía y también su vida, que fue muy rica. Dentro del sufrimiento que le acompañó, no dejó de escribir, de formarse y de seguir adelante», defiende Juana Castro, Premio Nacional de la Crítica en 2010 por su libro de poemas ‘Cartas de enero’. Y justo en esa razón poética encuentra la autora uno de los grandes hallazgos de la obra de María Zambrano que ha querido reivindicar.

«Ha sido bastante difícil intentar acercar el pensamiento de María Zambrano a un lenguaje accesible sin llegar a rebajarlo. En cuanto a la obra, me he centrado en dos puntos. El primero es el aporte a la filosofía del concepto de razón poética. Si la filosofía se había asentado hasta entonces en el logos, en la mente, y ella aporta como novedad que es tan importante la palabra en sí misma como el logos, también la poesía, la revelación y lo sagrado. El otro punto sobre el que he querido centrarme es la visión de la aurora», esgrime la autora.

Y en ese aspecto, Castro aporta: «María Zambrano se sentía muy amante de la noche. Cuando estaba en Cuba y en Puerto Rico le gustaba tenderse a ‘escuchar la noche’ y ese amar la noche le hace descubrir la hora del alba, ‘las claras del día’ que decimos en Andalucía. Ella dice que esa luz del amanecer lleva en su interior la oscuridad y muchas de esas reflexiones las reúne en su libro ‘De la aurora’, que vio la luz en 1986, ya cuando había regresado a España».

Una de las obras de Mariana Larín que acompaña al texto de Juan Castro.

Una de las obras de Mariana Larín que acompaña al texto de Juan Castro. / EFE

Así, la vida privada y la proyección pública de María Zambrano se van entretejiendo en el texto de Castro, abierto con unas líneas, justo, sobre el largo exilio de la pensadora malagueña: «Era un día frío y lluvioso del mes de enero de 1939. Personas de todas las edades, dispuestas en fila, iban a pasar la frontera desde España hasta Francia. Había mujeres y hombres jóvenes, criaturas y personas mayores. María Zambrano distinguió allí, entre la gente, al poeta Antonio Machado, que caminaba del brazo de su madre sin saberse muy bien si era la madre quien sostenía al hijo o era el hijo el que abrazaba a la madre. María los abrazó y con ella y con él cruzó la frontera».

Castro incide en lo «doloroso» que fue el exilio para Zambrano. «Todo lo que vive y sufre en ese tiempo tan difícil también para las mujeres lo supo interiorizar y dar a luz en sus libros», acota la poeta. «María Zambrano siempre actúa haciendo uso de su libertad, también como mujer. Le toca un tiempo en el que las mujeres no estudiaban de manera mayoritaria. Por ejemplo, el Bachillerato lo hace en Segovia y sólo estaban una chica y ella», ilustra la autora de la biografía sobre la filósofa malagueña.

Una figura que atrapa

«Puede ser un libro interesante para leerlo en todas las edades», añade Castro, en referencia a la vocación con la que nació la serie de biografías, dirigida en principio al público juvenil a través de álbumes ilustrados y que luego cambió su formato para acercarse a los lectores más entrados en años. «La figura de María atrapa. He intentado, sobre todo, transmitir el cariño y la admiración que siento por ella y por su obra», esboza la autora de ‘Vulva dorada y lotos’ (2010), la antología ‘La extranjera’ (2006) y ‘Los cuerpos oscuros’ (2005), entre otros libros de poemas.

Espera Castro que el libro actúe como llave para que nuevos lectores crucen la puerta de la obra de María Zambrano, «que se adentren en su obra y que vayan saliendo muchos textos inéditos que aún quedan por publicar», augura la autora de un volumen que ahonda en la estrategia de difusión de Sabina Editorial. Y cierra Oliart: «Nos centramos en mujeres que rompieron moldes en su época, que fueron pioneras y que en muchos casos no han alcanzado la visibilidad que merecen sus obras».

Obras que, un buen día, saltaron desde el sillón de los maestros para volar solas. Libres.