Diario Sur

El MIMMA retrata a las bailaoras que pisan fuerte en el flamenco

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/ Álvaro Cabrera

  • Las malagueñas La Lupi y Luisa Palicio, entre las artistas captadas por el fotógrafo Paco Sánchez

Cada una en su estilo. Con su traje, su peinado y su sello de manos. Pero todas comparten algo: los ojos profundos que no quitan la vista del espectador. Por ello, la nueva exposición del Museo Interactivo de la música (MIMMA) se denomina 'Miradas de bailaoras', un repaso en una treintena de imágenes por el presente y futuro de la danza andaluza a través del objetivo del fotógrafo y periodista Paco Sánchez. Una muestra que “pone de relieve el rol de la mujer en el flamenco y especialmente en el baile”, ha comentado en la presentación el director del museo, Miguel Ángel Piédrola.

Esta exposición temporal descubre a las bailaoras a través de la mirada de un converso, ya que Paco Sánchez es un periodista especializado en rock que un buen día se cayó de la guitarra eléctrica y descubrió el flamenco. “Fue cuando cubría un festival en la Puebla de Cazalla y me encontré con dos cantaores que me impresionaron, Diego Clavel y José Menese”, ha reconocido Sánchez, que no pudo dejar de intentar atrapar aquel momento y aquellos artistas con su cámara. Allí nació su devoción por el duende y su colección de fotos que ya alcanza las 400.000 imágenes. Un completo repertorio del que ha surgido 'Miradas de bailaoras'.

La exposición se compone de imágenes en blanco y negro realizadas en estudio, en la que el autor ha intentado “unir a la bailaora con la modelo”. Un empeño que no siempre fue fácil, ya que el nervio de muchas de estas artistas sobre el escenario se congela cuando tienen que posar ante una cámara. No es el caso de las malagueñas Susana Lupiáñez 'La Lupi', que se asoma con mirada profunda tras un abanico, o Luisa Palicio que reposa sobre una silla como si fuera un personaje de Julio Romero de Torres. Pese a su origen esteponero, esta última “pasa por ser una de las grandes representantes de la escuela sevillana”, ha comentado el autor de esta exposición, en la que ha invertido más de un año, a lo largo del cual las bailaoras del momento han pasando por su objetivo.

Desde veteranas artistas como la madrileña La Uchi -por la que Sánchez siente debilidad- a jóvenes como la cordobesa Yolanda Osuna, la exposición permite a los espectadores asomarse a las miradas de una serie de artistas con personalidad como Paloma Fantova e, incluso, cierto exotismo con la presencia de la californiana Lakshmi Basile, cuyo nombre quedó flamenquizado como 'La Chimi'. “Ella fue la primera que me pidió una foto y, precisamente, fue el origen de esta exposición”, reveló el autor de la muestra que ha buscado el encuentro dramático y teatral del flamenco con el blanco y negro.