El antídoto al fundamentalismo

Carlos A. Segovia en Málaga.
Carlos A. Segovia en Málaga. / Fernando González
  • Carlos A. Segovia dice que la ambigüedad del origen del Islam es la receta contra el integrismo

  • El historiador y filósofo ofrece una conferencia en el Aula Cultura de SUR y La Térmica sobre las referencias cristianas en el libro sagrado del Corán

Mirar al pasado es, en muchas ocasiones, una puerta abierta a la opinión más que a la interpretación rigurosa. El historiador y filósofo Carlos A. Segovia dio ayer una clase magistral de esto último en un campo, el religioso, que, para más inri, suele ser terreno propicio para la visión pasional frente a la científica. ‘Jesús en el Corán’ fue el llamativo título de la conferencia de este investigador que, frente a la versión oficial que asocia el libro sagrado del Islam al profeta Mahoma y a la región de Arabia en el siglo VII, propone una (re)visión de los orígenes ya que el «documento original no es el que tenemos ahora». Un origen ambiguo que, para el autor, contradice las creencias más integristas y es «el mejor antídoto para cualquier clase de fundamentalismo». «Y esto vale para todas las tradiciones religiosas», aseguró el conferenciante, que protagonizó la última entrega del ciclo conjunto organizado por el Aula de Historia de La Térmica y el Aula de Cultura de SUR, con la colaboración de la Obra Social La Caixa.

Apoyado en imágenes del propio Corán, Carlos A. Segovia, que es especialista en Estudios Islámicos y da clases en Saint-Louis University, ofreció una charla que buceó en la presencia cristiana en el Corán, lo que ofrece un nueva lectura de los textos sagrados musulmanes. Así, explicó que en el Oriente Medio en el que surgió el Islam predominaba el cristianismo y «comprobamos que los textos coránicos aluden a este contexto». Así, respondiendo al título de su conferencia, categorizó hasta seis tipos de mención de Jesús en el Corán, desde los que lo nombran como uno más junto al resto de profetas hasta los que lo consideran el Mesías o «apuntan a su cristología» en cuanto a su condición divina frente a la humana.

Un repaso que le hizo concluir que «la figura de Jesús ocupa una posición central en el texto coránico». Una evidencia que permitió al conferenciante romper con una habitual asociación entre cristianismo e islamismo. Así, si el Nuevo Testamento es al Corán, lo que Jesús a Mahoma, Carlos A. Segovia aseguró que se trataba de una «mala ecuación», ya que, según sus estudios, «la correcta relación es la de Jesús con el Corán, ya que ambos son la palabra de Dios».

Ese cristianismo con la presencia del mesías en los textos sagrados musulmanes lo extendió a su madre, ofreciendo además un dato que dejó a más de uno perplejo: «Ella es mencionada en el Corán más veces que en el Nuevo Testamento y en varias ocasiones se hace una defensa de su virginidad».

Esta nueva hipótesis cada vez más apoyada en el mundo académico del trasfondo de la tradición cristiana no tiene como objetivo presentar el Islam como una «bifurcación» religiosa de la anterior o como una «herejía» por la «transformación» que proponía, sino que el Corán «brotó en un contexto concreto en el que el cristianismo oriental del Siglo VII tenía una posición clave» y por tanto es fundamental para entender los ambiguos orígenes de la doctrina musulmana.

El gran desconocimiento sobre la génesis del Corán ha provocado un gran interés en los últimos años desde los ámbitos académicos hasta el punto de que en varias ocasiones se han publicitado la aparición de textos originales. «El Corán canónico que conocemos no es el original», señaló el conferenciante para contextualizar la «competición» a la que se han lanzado varias universidades europeas que sostienen que poseen los documentos o fragmentos más antiguos del libro sagrado. «Pero la datación no es fácil y el contenido de esos textos es dudoso», afirmó Carlos A. Segovia, que añadió el reto está en seguir estudiando e indagando en el «puzzle» del desconocido Corán.