Fernando Rueda: «Los agentes secretos odian a James Bond»

Fernando Rueda participa mañana en el Fancine.
Fernando Rueda participa mañana en el Fancine. / SUR
  • El especialista en espionaje ofrece mañana una conferencia en Aula de SUR dentro de la programación del 24.º Fancine

Habla con la tranquilidad que se le presupone a un espía. Los mismo se refiere a operaciones relacionadas con la actualidad de la corrupción como a teorías que no siempre se pueden comprobar documentalmente. Pero Fernando Rueda las explica con el convencimiento del que sabe de lo que se habla. Tal vez, hubiera sido un gran agente secreto, pero lo que nadie le puede negar es que el mayor experto en el espionaje español. Sin desvelar las fuentes, como los buenos investigadores que rastrean con sigilo, el periodista pondrá mañana algo de intriga y suspense en la segunda jornada del 24.º Fancine al retratar al mayor espía de nuestra historia en la conferencia ‘El Lobo y las 20 operaciones más secretas del espionaje español’, un acto coorganizado por el Aula de Cultura de SUR. Rueda se muestra encantado del marco de su ponencia, ya que el mundo del cine y los espías siempre ha sabido entenderse. Aunque el experto hace una salvedad sobre realidad y ficción: «Los agentes secretos odian a James Bond», confiesa.

El mítico 007 se ha convertido en el icono por excelencia del espía, pero los que se dedican a mirar detrás de las puertas y a ‘salvar el mundo’ no lo soportan «porque ha mitificado una imagen muy equivocada del verdadero agente secreto», señala Fernando Rueda que afirma que ocurre lo mismo con la leyenda de Matahari, «la espía más pésima de la historia».

¿Y cuál es el paradigma del agente secreto español? Fernando Rueda contesta sin dudarlo: Mikel Lejarza. Así, con su nombre y su apellido, no es tan conocido, pero cuando se dice su nombre en clave, Lobo, ya se sabe que hablamos del infiltrado en ETA al que hace unos años le dedicaron una taquillera película. «Él mismo me dijo que no se veía muy bien reflejado en la pantalla, pero creo que de alguna manera el filme le hacía justicia como reconocimiento a un hombre que, pese a que se jugó la vida y fue herido, nunca recibió el agradecimiento de las autoridades», señala el periodista que, precisamente, el pasado septiembre publicó en las librerías ‘El regreso del Lobo’ (Roca Editorial), en la que recupera a Mikel Lejarza –que todavía continúa en activo– para convertirlo en el protagonista de ficción de su novela que aborda el desafío de la amenaza terrorista islamista.

«Es nuestro mejor agente y la novela pretende ser un homenaje a este topo con la historia de un infiltrado en Al Qaeda», explica el periodista y escritor, que tiene muy claro que las acciones del espionaje en España ha cambiado el rumbo de la historia. «Te pongo un ejemplo con José María de Areilza, que quería el puesto de Adolfo Suárez para pilotar la Transición, pero una investigación que descubrió una información negativa sobre él, provocó que no se retirara», explica.

Este tipo de ‘dossieres’ siguen estando de actualidad. «Contaré en la conferencia que las primeras investigaciones sobre el patrimonio en Andorra de Jordi Puyol las realizó el entonces CESID –hoy Centro Nacional de Inteligencia– en los años 90», explica Rueda, que añade que esta información la manejaban los gobiernos de entonces, pero ha terminado por salir a la luz en la actualidad.

De vuelta al género de espías, Fernando Rueda demuestra también ser un buen lector y avispado cinéfilo. El autor reconoce que a la literatura española le ha faltado su Ian Fleming o John LeCarre, «aunque en la actualidad hay autores interesantes que están intentando rescatar estos personajes desde la novela negra», señala. En cuanto a la pantalla, el periodista pone el ejemplo de la serie ‘El Príncipe’ (Telecinco) para destacar el interés de este género «cuando tiene una historia de calidad y buenos actores», aunque no tiene la misma opinión del celuloide nacional. «Las películas no ha sabido explotar el filón del espionaje español», afirma con la seguridad del que ha espiado habitualmente las salas de cine.

Vídeo de 'El regreso de El Lobo'