El reto de exportar la investigación

La OTRI tiene como propósito acompañar a los investigadores para dar difusión a sus logros. :: crónica/
La OTRI tiene como propósito acompañar a los investigadores para dar difusión a sus logros. :: crónica

La Oficina de Transferencia de Resultados de la UMA apuesta por la internacionalización del conocimiento tres décadas después de su creación

SANTIAGO MOLINA MÁLAGA.

Además de la enseñanza, la investigación juega un papel fundamental en la Universidad de Málaga. Uno de los objetivos principales de la institución académica es precisamente dinamizar las relaciones entre el mundo científico y el de la empresa. Para ello, cuenta con la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI), que se encarga de identificar las necesidades tecnológicas de los sectores socioeconómicos y de favorecer el intercambio entre el sector público y el privado, contribuyendo a la aplicación y comercialización de los resultados de I+D+i generados en la UMA. La OTRI lleva casi tres décadas haciendo de enlace con la sociedad para difundir, favorecer y potenciar el rol de la Universidad como pilar fundamental para la innovación y la investigación, y mira hacia el futuro con el reto de exportar los conocimientos generados en la UMA fuera de nuestras fronteras.

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La última cita destacada para la OTRI fue el Foro Transfiere, dedicado a la ciencia, tecnología y la innovación, y al intercambio de conocimientos científicos, que celebró su séptima edición la pasada semana. Una buena oportunidad para presentar los logros de la UMA a nivel científico y conseguir convenios entre empresas y la institución.

La jefa de servicio de la OTRI, Coral Erades, señala que su oficina se ha marcado el objetivo de fomentar la internacionalización de la investigación con sello de la UMA. De hecho, uno de los cometidos de este organismo es el de potenciar proyectos de investigación en el extranjero, aunque siempre ciñéndose al ámbito de la Unión Europea. Este punto se enmarca en la Oficina de Proyectos Europeos (OPE) y favorece que los investigadores de la UMA se involucren en distintos proyectos europeos de investigación, desarrollo tecnológico e innovación. «Es importante conseguir un papel más destacado en la Europa del I+D+i», afirma Erades.

En 2017, la OTRI registró 17 patentes en las que la UMA figura como titular

La OTRI acompaña también en el aspecto administrativo a los investigadores de la UMA, sirviéndoles de apoyo para revisar o redactar los acuerdos entre los científicos y la Universidad, así como para negociar los contratos de colaboración entre la Universidad y las empresas.

La oficina lleva casi 30 años como enlace entre la investigación y la sociedad

Erades apunta a otro de los trabajos más destacados de la oficina: la protección de las investigaciones a través de las patentes. En 2017 se registraron un total de 17 patentes y modelos de utilidad en los que la UMA figuró como titular o cotitular.

Sobre este punto, la OTRI está haciendo mayor hincapié en animar a los investigadores de áreas de Ciencias Sociales y Humanidades a que patenten también dichas investigaciones. «Es un sector que parece minoritario, pero también hay muy buenos proyectos en estas áreas que se pueden patentar y que resultarán interesantes para el sector privado, por ello queremos estimular las patentes de estos sectores», explica Erades.

Gestión de patentes

Adolfo Linares, técnico de patentes de la oficina, asesora a los científicos de la UMA a la hora de gestionar la propiedad industrial e intelectual. El año pasado se registraron patentes referidas al ámbito de la salud (compuestos y aplicaciones terapéuticas dirigidos a cáncer, diabetes, depresión, ansiedad, alcoholismo o alergias) y de la robótica médica, pero también en las áreas de la «testificación» electrónica, de la realidad aumentada, o de tecnologías aplicadas a la recolección agrícola, entre otros.

El número de solicitudes de patentes se ha mantenido en los último ejercicios, según señalan los responsables del organismo. Sólo varió de forma destacada en 2014, cuando se llevó a cabo una experiencia piloto basada en la identificación proactiva de posibles invenciones que llevó a la OTRI a triplicar el número de registros que presentaron.

Según Linares, la importancia del número de solicitudes de patentes registradas es relativa. «Lo relevante es identificar lo que realmente debe ser patentado, porque se pueda proteger bien y porque tenga un potencial de comercialización significativo, y dedicar todo el esfuerzo a este proyecto», dice. A partir de ahí, se trata de «tener fortuna», en su gestión y transferencia. «Y esto no se deriva de un mayor número de solicitudes, más bien todo lo contrario: una cartera elevada de patentes puede suponer un consumo ineficiente de recursos humanos y económicos, en detrimento de la gestión y promoción de tecnologías más destacadas», señalan desde la OTRI.

Esta oficina, en activo desde 1989 y que se encuentra en el Edificio de Institutos Universitarios, en el Parque Tecnológico de Andalucía, pretende acompañar a los investigadores y facilitarles la labor para que puedan continuar con proyectos y trabajos. Para informar de sus servicios, desde la Oficina organizan distintas charlas durante el curso para darse a conocer a los interesados y comunicar las posibilidades que se ofrecen. Un ejemplo son planes a nivel nacional y de alto presupuesto -hasta 500.000 euros- que también gestiona la OTRI, en los que los temas prioritarios son componentes y sistemas, Internet del futuro, salud y bienestar, Internet de las cosas, supercomputación, agroalimentación, gestión medioambiental o eficiencia energética, entre otros.

'Crowdfunding'

Por su parte, la UMA, a través de la OTRI y del Vicerrectorado de Investigación y Transferencia, está apostando por el 'crowdfunding' de pequeños proyectos de índole social para que lleguen a un público mayor. Esta iniciativa está desarrollando actualmente una docena de investigaciones susceptibles de lanzar una campaña en la plataforma de microdonaciones Goteo en los próximos meses.

Durante la pasada semana la actividad en la OTRI fue frenética de cara a llegar al mayor público posible en Transfiere. En este sentido, Erades apostilló que la oficina «es un punto de unión entre dos mundos, el académico universitario y el empresarial, porque es una forma de brindar una posibilidad de negocio tanto a los investigadores como a las empresas, que pueden cubrir sus necesidades de innovación con la oferta que le brinda la UMA».

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