Quidditch: la fantasía del mundo de Harry Potter se consolida en la UMA

Miembros de uno de los equipos de quidditch que compiten en la UMA, Malaka Vikings, durante un encuentro. :: crónica/
Miembros de uno de los equipos de quidditch que compiten en la UMA, Malaka Vikings, durante un encuentro. :: crónica

La saga del joven mago dio origen a una modalidad deportiva que cuenta con seguidores en todo el mundo y que cumple dos cursos en el Trofeo Rector

CARLOS J. MARTÍNEZ MÁLAGA.

La fantasía hecha realidad, o casi. Así podríamos definir al quidditch, el juego practicado en la saga de libros 'Harry Potter' que ha conseguido hacerse un hueco en el mundo del deporte. No es sólo una moda pasajera, pues existen campeonatos del mundo, Europa y España de esta modalidad.

Una moda que no ha querido dejar pasar la Universidad de Málaga, a través del Complejo Deportivo Universitario, que decidió el curso pasado incorporar a modo de prueba el quidditch dentro del Trofeo Rector. El éxito fue tal, que se ha decidido mantenerlo en la oferta competitiva. La UMA apuesta así por deportes diferentes, como también ha ocurrido en esta edición del torneo con el baloncodo, una modalidad recién creada.

Pero, ¿qué es el quidditch y cómo ha conseguido hechizar a millones de seguidores? A diferencia de los personajes creados por J. K. Rowling, los jugadores de quidditch 'muggles', es decir que no son magos, tienen que jugar con un palo entre las piernas a modo de escoba; pero no vuela como sí lo hacen los jugadores de las novelas. Pese a esta dificultad, son muchos los estudiantes de la UMA que practican este deporte donde hay varios equipos que juegan regularmente.

En cuanto a las reglas, cada equipo de quidditch puede tener un máximo de veintiún jugadores y únicamente puede haber siete en el campo: un 'guardián', tres 'cazadores' (los que lanzan la pelota y anotan puntos), dos golpeadores (que tienen por objetivo neutralizar el ataque del equipo) y el 'buscador' (que persigue la snitch). Otra de las diferencias con el mundo de 'Harry Potter' es que la snitch no tiene alas, ni es dorada. En el quidditch de los no magos, es una pelota de tenis metida en un calcetín, que se coloca en la parte trasera de los pantalones de un jugador vestido de amarillo y que recibe el nombre de 'corredor'.

Un aspecto a destacar de este deporte es la igualdad entre sexos, es obligatorio que los equipos estén integrados por jugadores tanto masculinos como femeninos.

Preparación

Esto es la teoría, pero ¿qué se siente al jugar al quidditch y qué preparación se necesita? Pese a lo que se podría pensar, es un deporte que requiere de una preparación, no exigente; pero sí continuada. Así lo explicó a este periódico Juanma Corpas, árbitro en el Trofeo Rector y 'corredor': «Va por dos partes, la propia y la del equipo. La del equipo es una preparación que no requiere un gran nivel, sobre todo se pide complicidad con el grupo, pero no se exige mucho porque la plantilla es amplia. Tenemos un pequeño número de jugadores con más nivel físico porque por cuenta propia hacemos ejercicio». Sobre cómo se vive un partido de quidditch , Juanma Corpas apuntó: «Depende del equipo contrario, cuando hay rivalidad la intensidad es muy alta. Se viven con nervios, se va con la mentalidad de ir a jugar más que ir a ganar. Por muchos partidos que ganes no vas a sacar nada, lo que hay es que divertirse. No tienen casi valor los trofeos, lo que importan son las experiencias. Nosotros vamos a jugar y a divertirnos».

Para Manuel Jiménez, estudiante de Ingeniería : «los partidos son muy intensos y siempre sale con muchas ganas de obtener el triunfo. La preparación para el quidditch consiste en entrenar, algo similar a otros deportes como pueden ser el fútbol, balonmano o baloncesto». La magia y fantasía se hacen 'realidad' en un Trofeo Rector que sigue ampliando fronteras.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos