El nuevo sistema de evaluación del Prácticum en Fisioterapia, un «éxito»

Consolación Pineda, en el centro, junto a las profesoras Esther Díaz y Noa Lola Martiáñez. :: p. marinetto/
Consolación Pineda, en el centro, junto a las profesoras Esther Díaz y Noa Lola Martiáñez. :: p. marinetto

Para la profesora Consolación Pineda, puntuar a los alumnos mediante rúbricas por competencias es el método más objetivo

PABLO MARINETTO

Málaga. Hasta el curso pasado, un formulario poco preciso servía a los tutores clínicos para evaluar a los alumnos del Grado en Fisioterapia que entre los meses de febrero y junio realizan sus prácticas en sus centros, ya fuesen hospitales públicos, centros de salud, mutuas o clínicas privadas. Para Consolación Pineda, profesora de Fisioterapia en la Facultad de Ciencias de la Salud de la UMA, este método de evaluación dejaba bastante que desear al puntuar las habilidades y destrezas de los estudiantes de forma superficial y sin entrar a valorar el grado con el que el alumno desarrolla cada competencia. Por ello, y gracias a su empeño, desde el curso pasado los tutores utilizan una rúbrica basada en competencias para evaluar a los estudiantes. La medida ha sido todo un «éxito» para Pineda, quien asegura que es un método mucho más objetivo de medir el trabajo de cada alumno. «Las rúbricas, que están basadas en la tesis de la profesora Noa Lola Martiáñez, puntúan por niveles de logro, por lo que se desglosa el grado con el que el alumno desarrolla dicha competencia. De esta manera, podemos estar más seguros de que los alumnos son valorados atendiendo a las tareas que desempeñan, cómo las desempeñan y con qué actitud», explica Pineda.

El nuevo sistema fue presentado el curso pasado en las II Jornadas de Tutelaje Clínico que organiza el Departamento de Fisioterapia de la UMA. En la tercera edición, celebrada la pasada semana en el Salón de Actos de la Facultad de Ciencias de la Salud, se dieron cita las coordinadoras de las asignaturas Prácticum I, II y III, Esther Díaz y Consolación Pineda; la doctora Noa Lola Martiáñez, coordinadores de centros, tutores clínicos y alumnos para valorar los resultados del primer año de implantación del sistema.

De cara al futuro

La profesora Martiáñez quiso hacer hincapié en la importancia de que el método no se limite a valorar los conocimientos teóricos. «No hay que olvidar que estamos formando a alumnos que van a desarrollar su trabajo en el ámbito asistencial. Tener muchos conocimientos teóricos no te garantiza ser un buen profesional, cualidades como la empatía también son necesarias», explica Martiáñez.

El alumno también participa en su evaluación. Algo que, según Pineda, ha permitido realmente verificar el éxito del proyecto. «El alumno se valora también a sí mismo para ver si existe una coherencia entre las calificaciones y lo que ellos creen que han aprendido durante el periodo de prácticas y los resultados así lo corroboran».

Actualmente, los tutores clínicos utilizan Google Drive y el Campus Virtual de la UMA como plataforma para cumplimentar las rúbricas, aunque de cara al futuro esperan poder contar con una herramienta estandarizada y desarrollada por alguna empresa que facilite e instrumentalice el trabajo de los tutores.

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