Las joyas del Jardín Botánico de la UMA

José Miguel Sánchez, director conservador del Jardín Botánico. /P. Pineda
José Miguel Sánchez, director conservador del Jardín Botánico. / P. Pineda

El director conservador, José Miguel Sánchez, descubre algunos de los tesoros de este pulmón verde de la UMA con más de 800 especies

PATRICIA PINEDA

La Universidad de Málaga cuenta con un verdadero pulmón verde en el campus de Teatinos que aún desconocen muchos alumnos. El Jardín Botánico, que se creó en el año 2005, presume de contar con más 800 especies, tanto autóctonas como traídas desde distintos puntos del globo, con algunos ejemplares curiosos. «El clima de Málaga nos beneficia, porque permite traer también plantas tropicales», explica José Miguel Sánchez, director conservador de este oasis particular entre facultades.

Además de la parte ornamental, el enclave desarrolla proyectos científicos y de divulgación Este espacio, situado en el campus de Teatinos, dispone de un 'Oasis de mariposas'

El jardín es un espacio abierto y gratuito. Cualquier persona puede pasear por él de lunes a viernes de diez de la mañana a seis de la tarde. Cuenta con zonas con bancos para que los estudiantes puedan relajarse y conectar con la naturaleza. Un espacio en constante renovación. Según señala el responsable de la UMA, en breve se añadirán rampas, mesas y más asientos. «Muchos alumnos vienen para estar en una zona tranquila, rodeados de verde», afirma Sánchez, quien señala que es verdaderamente un lujo que una universidad cuente con un espacio así. Otras grandes universidades como Madrid o Valencia también tienen uno similar.

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Visitar el Jardín Botánico también puede ser una oportunidad para aprender más sobre las plantas. Además de su función ornamental y para el esparcimiento de la comunidad universitaria, este enclave tiene fines científicos y de divulgación, con la realización de distintos talleres y cursos durante todo el año, así como para visitas de centros escolares. También es un espacio abierto al público. Se puede alquilar para celebrar eventos y desde hace poco se ofrece para cumpleaños infantiles.

Ejemplares con historia

El espacio dispone de ejemplares especiales con su propia historia. Es el caso de la Araucaria Bidwillii, un árbol que puede alcanzar los 40 metros de altura y que solamente se puede encontrar en algunos puntos de Málaga.

Olea Europea. Lapacho Rosa. Hotel de insectos.

Otra de las singularidades de este parque es el 'Oasis de mariposas', donde se encuentran plantas nutricias para que sirvan de alimento y permitan tener estos insectos de manera natural en la zona.

Todos los jardines cuentan con una planta emblemática de la zona en su entrada. La gran protagonista del vergel de la UMA es el palmito, que forma parte del matorral termomediterráneo, y que se encuentra en la puerta situada frente a la Facultad de Ciencias. También se puede contemplar un olivo. Este ejemplar sigue también el diseño que caracteriza alresto del jardín, recortado y ajardinado. «Pretendemos que algo tan nuestro como el olivo sirva de transición con algo tan nuestro como el recorte», explica José Miguel Sánchez. De este modo, el jardín está dividido en tres niveles. Dos corresponden a las escuelas botánicas según el modelo de Stebbins, con algunas modificaciones, plantas aromáticas, etc. Y en el último destacan los ejemplares del clima termomedierráneo.

Araucaria bidwillii. Hibiscus Elatus. Palmito

Sobresale la cúpula dedicada a Ibn al-Baytar, cuyo nombre completo es Diya' al Din Abu Muhammad, un importante botánico y farmacólogo de la Historia Medieval de la Península Ibérica, nacido según se cree en Benalmádena.

Otros ejemplares vienen de más lejos. Es el caso del Hibiscus Elatus, un árbol que se utiliza en Cuba para dar sombra a los coches. Ahora es un ejemplar de gran envergadura, pero llegó a la UMA en forma de semilla. Sánchez cuenta que tienen especies «raras para intentar que el jardín sea singular».

Algo que llama mucho la atención a visitantes y estudiantes son 'Los hoteles de insectos', lugares para que estos pasen el invierno y puedan sobrevivir al frío. También sorprende, pero más en primavera, el Lapacho Rosado, un árbol que cuando su copa florece se convierte en una gran bola rosa. Para finalizar el recorrido por el jardín, los visitantes pueden disfrutar de plantas «más evolucionadas», como las aromáticas.

Un jardín sostenible

Una de las filosofías del Jardín Botánico es la sostenibilidad. Muestra de ello es el edificio administrativo del mismo, compuesto por contenedores de transporte marítimo, y ahora también la gestión de los restos de podas y vegetales.

Esto significa que todo lo que produce el jardín vuelve al jardín. Cuando los ejemplares son recortados, los restos se pican con una máquina y se incorpora esa materia orgánica al suelo para que así no acaben en los vertederos.

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