Aprender ciencias puede ser divertido

Alumnos de instituto ponen en práctica diferentes experimentos en el laboratorio. :: P.pineda/
Alumnos de instituto ponen en práctica diferentes experimentos en el laboratorio. :: P.pineda

La UMA acerca la biomedicina a alumnos de instituto a través de juegos y experimentos

PATRICIA PINEDA

Aprender ciencias no tiene por qué ser aburrido. Han podido comprobarlo alumnos de Bachillerato y de cuarto de la ESO que han profundizado sus conocimientos sobre biomedicina gracias al programa 'Explorando el cuerpo humano', una actividad organizada por la profesora de Medicina Belén Gago, y por el Servicio de Divulgación de la Universidad de Málaga. Se trata del segundo año consecutivo que se celebra esta propuesta, que acerca la investigación a los estudiantes de instituto. También cuenta con la colaboración de la empresa malagueña Sombra Doble, así como de la Cátedra de Educación y Profesionalismo Médico de la Facultad de Medicina. Se trata de tres sesiones, de las que ya se han celebrado dos, los días 9 y 23 de noviembre. Este próximo jueves se celebrará la última de ellas.

Cinco estaciones y muchos juegos. Así fue la dinámica de estas jornadas, para que nadie tuviese tiempo para aburrirse. Cada estación estudiaba una zona diferente del cuerpo humano; grupos de siete alumnos iban rotándose por cada estación, en la que había diferentes actividades.

¿Cómo extraer el ADN de manera casera? Solo se necesita zumo de piña, lavaplatos, sal y alcohol. ¿Y por qué las células madre están ahora tan de moda? Muchas personas no saben realmente lo que son, pero tras pasar por una de las estaciones, el concepto quedó totalmente claro. A nivel de tejidos, a muchos alumnos les pareció muy interesante que hubiese que teñirlos para poder ser vistos en un microscopio. Pero, para casi todos, lo más curioso y fascinante fue ver una colección de cerebros de distintas especies, como de cerdo o de mono. Entre todos, tenían que compararlos, para encontrar las diferencias, las similitudes, y hacer un pequeño juego sobre sensibilidad. Además, con una serie de experimentos, se les explicó el tiempo de reacción, y cómo los sistemas del cuerpo humano interaccionan entre ellos para reaccionar bien.

La actividad más impactante consistió en comparar cerebros de distintas especies, como monos y cerdos Estos juegos buscan despertar el interés por la ciencia entre los estudiantes preuniversitarios

Este año han participado dos colegios, con un total de 150 estudiantes. Los profesores que enseñan a estos niños de instituto son alumnos de Medicina, Enfermería, o de Doctorado, totalmente voluntarios, que incluso pierden clases para poder participar en las jornadas. Belén Gago, coordinadora de la actividad, comentó que la mayoría de alumnos que pasan por esta actividad salen muy contentos: «Al final de la actividad les pasamos una encuesta, y nos valoran positivamente. También sus profesores nos lo comentan». Respecto a la eterna batalla de más teoría o más dinamismo, Gago expresó que las dos cosas son importantes. «Hay que dar teoría, pero estas actividades refuerzan sus conocimientos. Y al hacerlo con alumnos de la Universidad, cambian su rutina por lo que les atrae más, al ser algo diferente», opinó.

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