«Es una profesión con mucha demanda hoy en día»

María José García acabó el Grado en Criminología sin saber bien cuál iba a ser su siguiente paso. Tras hacer las prácticas de la carrera con un detective privado, decidió continuar en ese camino y se matriculó en el Máster en Detective Privado. «Era algo totalmente desconocido para mí, pero me acabó gustando y lo vi como una buena opción», dice esta estudiante de 24 años, que actualmente también está haciendo las prácticas del máster con otro detective. «Estoy aprendiendo mucho de él, de su experiencia de tantos años. Está siendo muy interesante», señala.

Al haber estudiado Criminología, a García le convalidaron los dos primeros cursos del título, por lo que entró directamente al tercer curso, donde tiene compañeros de todo tipo. «Muchos nos queremos dedicar a esto, pero también hay alumnos que lo están realizando para ascender en sus puestos como agentes de Policía y Guardia Civil», cuenta.

En estas prácticas con detectives privados, los alumnos ayudan a estos profesionales en los casos que se encuentran investigando. «Dependiendo de nuestra disponibilidad, nos citan un día y a una hora, y los acompañamos. También intervenimos a veces, ya que ellos pueden llamar más la atención en determinados entornos», explica esta almeriense, que vino a Málaga para estudiar la carrera.

Casos de fraude

Las investigaciones de detectives privados suelen estar relacionadas con temas de fraude. «Las empresas recurren a los detectives porque hay muchos casos de estafa a aseguradoras. Es una profesión muy demandada hoy en día», cuenta esta estudiante, que además recuerda la importancia de que sean casos reales. «Si la empresa encarga la investigación es porque están casi seguros de que está pasando lo que sospechan», señala. Pero para ello necesitan pruebas, que es de lo que se encarga el detective. «Hemos tenido algún caso en el que la persona decía que estaba en silla de ruedas y la hemos visto en el gimnasio», dice García. Para demostrar estos hechos, es necesario aportar pruebas físicas, como fotos o vídeos que solo servirían en un juicio si están realizados por un detective privado. «Al acabar el máster, se solicita la acreditación como detective privado al Ministerio del Interior, ya que es la única manera de obtener pruebas válidas, si no se estaría cometiendo un delito de intromisión», comenta la directora del Instituto Andaluz de Criminología, Anabel Cerezo.

García tiene claro que quiere dedicarse a esto, al menos a corto plazo. «Es una profesión que me motiva y me gusta, aunque no la veo para toda la vida, porque es un trabajo muy sacrificado», añade.

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