Diario Sur

Un trampolín para la creación

Sheila Rodríguez. :: l. palomo
Sheila Rodríguez. :: l. palomo
  • Cuatro graduados de la Facultad de Bellas Artes exponen sus obras tras una beca artística que busca lanzarles al mercado laboral

Una de las grandes cuestiones que pasan por la cabeza de los alumnos de la UMA durante sus años de carrera es qué futuro profesional les espera. Por eso, para los universitarios es vital participar en proyectos o iniciativas que les hagan destacar, les ayuden a construir un buen currículum y les abran las puertas del mercado laboral. En este sentido, la UMA apoya a los nuevos talentos recién graduados de la Facultad de Bellas Artes a través de la III Beca Artista Residente Posgrado 2015/16 (ARP), cuya convocatoria se realiza anualmente.

El resultado de la tercera edición de esta residencia artística puede verse ahora en una exposición en las salas del Archivo Municipal, que recogen las obras de los cuatro jóvenes que han participado en este proyecto, José Gómez, José María Hevilla, Sheila Rodríguez y Enrique Sánchez. Las piezas presentadas son fruto del trabajo realizado durante los diez meses de duración de dicha beca. La directora general de Cultura, Susana Martín Fernández; el decano de la Facultad de Bellas Artes, Salvador Haro; y el comisario, José María Alonso Calero, fueron alguno de los asistentes a la inauguración de la muestra. «Valorando las obras expuestas, tengo que decir que están fenomenal. Son prueba del nivel que los jóvenes de esta facultad han ido adquiriendo. Esta es solo una pequeña selección, hay muchos más», afirma Haro. La muestra puede visitarse hasta el 28 de noviembre de 10.00 a 13.00 y de 17.00 a 20.00 horas de lunes a viernes. Sábados, domingos y festivos, solo por la mañana.

«Es muy importante profesionalizar la carrera artística», declara uno de los artistas, Enrique Sánchez. A través de becas como esta, la Universidad de Málaga trabaja con gran afán en la búsqueda de fórmulas que incentiven y den respuesta a la incorporación de los titulados al sector profesional. De hecho, se plantea este proyecto como una herramienta innovadora para guiar, orientar y asesorar al titulado más allá de las clases.

La beca tiene el objetivo de dar continuidad a la vinculación del alumnado ya graduado o licenciado con la Facultad mediante un seguimiento, asesoramiento y tutorización del proyecto presentado, con el fin de que tengan el apoyo y la difusión necesarios para promocionarles en los diferentes sectores profesionales del arte. «Es una oportunidad para darnos visibilidad y continuidad al trabajo que hemos comenzado en la universidad», sostiene otro de los becados, José Gómez.

Dos mil euros

El proceso ha consistido en una residencia artística en la que la UMA les cedió un espacio tipo estudio para cada uno. Disponían de los recursos y servicios de la Facultad de Bellas Artes, de un seguro académico y una dotación económica de 2.000 euros, que se entregaron en dos plazos y que fue cubierta por el Vicerrectorado de Coordinación Universitaria y por Andalucía Tech. Todo este periodo de trabajo se refleja ahora en esta exposición. «Lo que más me gustó de la experiencia es compartir el espacio con mis compañeros. Tener cuatro puntos de vista distintos y cuatro formas de abarcar esta tarea», considera José María Hevilla.

Este año, tras finalizar el plazo para enviar las solicitudes el pasado 15 de octubre, ya ha dado comienzo la cuarta edición de la beca, que finalizará el 15 de septiembre de 2017. «Para conseguir este tipo de becas yo creo que hay que trabajar mucho. Es una labor constante y con mucho esfuerzo, pero que emocionalmente te da ese empujón para seguir luchando por lo que te gusta», opina Sheila Rodríguez, que anima a aquellos que quieran solicitar la beca a vivir la experiencia.