Diario Sur

Alhambra, como en casa

Nievas muestra el cartel de la campaña de Manos Unidas con la que colabora la UMA. :: m. r.
Nievas muestra el cartel de la campaña de Manos Unidas con la que colabora la UMA. :: m. r.
  • La mejor árbitro de rugby del mundo visita la UMA para compartir este reconocimiento con la institución en la que nació su pasión por este deporte

No todos conocen su nombre, pero sus méritos la han llevado a hacer historia. Alhambra Nievas ha sido condecorada este mes como la mejor árbitro de rugby del mundo, un logro al que, más allá de la importancia que ya conlleva, hay que sumarle el hecho de que ha sido la primera mujer en conseguirlo. Además, hace unos días recibía la medalla al mérito deportivo por parte del Consejo Superior de Deportes.

«Este es, probablemente el mejor momento de mi carrera deportiva». Así definía su situación actual esta granadina de nacimiento, aunque con Málaga en el corazón, que paseó el pasado jueves por las instalaciones deportivas de la UMA para acercar a sus responsables y a la prensa tan reconocidas distinciones.

Y es que este espacio resulta muy especial para ella. «Descubrí el rugby en Málaga, me enamoré a primera vista, me impliqué muchísimo en el equipo y hoy en día, gracias a eso, me ha cambiado la vida. Este pabellón lo considero mi casa», reconoció Nievas. Una casa que nunca ha abandonado del todo, ya que, además de haber formado filas durante once temporadas con el equipo de rugby femenino de la Universidad, actualmente también participa en la organización de esta modalidad deportiva en el complejo.

A su vez, aprovechó su visita exprés para sumarse a la campaña benéfica 'Ilumina el mundo', que promueve Manos Unidas y en la cual ha querido involucrarse la UMA, institución en la que Nievas ha cursado su carrera, concretamente Ingeniería de Telecomunicación, de la que le queda por presentar su trabajo fin de grado. Se trata de un proyecto muy especial que ha dedicado al estudio de las instalaciones del pabellón deportivo, ligado a su rama académica.

Respecto a sus inicios en el ámbito deportivo, recordó que fue su madre «la que peor se tomó que jugara al rugby». «Siempre me decía que lo dejara y me centrara en la carrera. Pero luego vio lo feliz que me hacía y a día de hoy me siento muy apoyada», señaló.

Una pasión que le ha llevado a alzarse con el título de la mejor árbitro del mundo en la ceremonia de los World Rugby Awards, celebrada en Londres. «Yo jugaba al rugby porque me hacía feliz y empecé a arbitrar porque descubrí una nueva faceta de este deporte. Pero jamás imaginé que llegaría a recibir un premio como éste», se sinceró.

Suma y sigue

La árbitro buscó un hueco en su abarrotada agenda para visitar las instalaciones de la Universidad malagueña, ya que el pasado sábado tenía previsto trasladarse al País Vasco, concretamente al estadio de Anoeta, para volver a hacer historia al convertirse en la primera mujer en pitar un encuentro de Test-Match masculino internacional, el Estados Unidos-Tonga.

Un nuevo reto que Nievas afrontaba la pasada semana con paso firme, tal y como explicó. «En un futuro se dejará de hablar de hombres y de mujeres y hablaremos simplemente de personas. El deporte no debería entender de géneros», concluyó.