Diario Sur

La donación de médula cala entre los universitarios

Un estudiante dona sangre en una de las unidades móviles ubicadas en el campus de Teatinos.
Un estudiante dona sangre en una de las unidades móviles ubicadas en el campus de Teatinos. / L. MARTOS
  • Aseguran que fenómenos virales como el de Pablo Ráez han hecho que los estudiantes se conciencien más

La campaña de donación de sangre vuelve a los centros de la UMA un año más para que estudiantes y ciudadanos en general se acerquen a las unidades móviles instaladas en las facultades para donar sangre. Por segundo año consecutivo también se podrán realizar las pruebas para hacerse donante de médula ósea, un acto altruista que está empezando a calar entre los universitarios, según confirman los responsables del Centro de Transfusión Sanguínea de Málaga (CTS) que organizan la campaña. El curso pasado, el número de estudiantes que serealizaron la prueba de médula se multiplicó por cinco del mes de noviembre a marzo, en las dos convocatorias anuales que este centro realiza en la UMA, pasando de 25 a 143.

A falta de datos definitivos hasta que finalice la campaña, los profesionales que trabajan en las unidades móviles prevén que esta cifra se supere en esta nueva cita y perciben mayor interés entre los jóvenes en este tipo de donación gracias sobre todo a la repercusión del caso de Pablo Ráez. La campaña viral del joven marbellí –que padece leucemia– en redes sociales y su presencia en medios de comunicación parece haber tenido un efecto directo entre los estudiantes, según señalan los técnicos del CTS, que señalan que ahora acuden más concienciados y dispuestos a hacerse las pruebas para poder ser donantes de médula.

Desde que la campaña diera comienzo el pasado día 7 bajo el lema ‘Unos minutos… pueden salvar muchas vidas. Dona Sangre’, son muchos los que han decidido acercarse a los vehículos habilitados para realizar este gesto solidario. Según los datos ofrecidos por el CTR, en la Facultad de Derecho donaron sangre 99 personas el primer día y 95 el segundo, mientras que en la Facultad de Ciencias de la Salud fueron 62.

En cuanto a las personas que han realizado las pruebas para ser donante de médula, en esta primera etapa han sido 16: un total de 14 en los dos días en los que la unidad móvil ha estado en Derecho y dos más en Ciencias de la Salud.

En cuantro a las donaciones de sangre, en total, en las ediciones del pasado curso 1.110 personas se acercaron en la convocatoria de noviembre a donar sangre y 822 en marzo. Francisca Guzmán, responsable de promoción del CTS, apuntó que en el pasado curso, «Medicina fue la facultad en la que más se donó sangre en los dos meses».

Las pruebas para donar médula consisten en una pequeña extracción de sangre para determinar la compatibilidad del potencial donante con un paciente. Las personas que acuden a las unidades móviles pueden hacerse las pruebas de médula en el mismo momento, según asegura Antonio Mata, enfermero del Centro de Transfusión del Hospital Civil: «Nosotros extraemos la muestra aquí. Analizamos el tipo de médula y mandamos los datos a la fundación Josep Carreras, que tiene un registro de los pacientes. La extracción, de hallarse una coincidencia, se hace luego en el hospital».

El doctor Emilio Alonso, médico del CTR, asegura que, con el caso de Pablo Ráez, «los jóvenes se están moviendo más que el año pasado». En cuanto a la donación de sangre, Alonso apunta que «son necesarias en Málaga 250 donaciones al día para poder atender todas las transfusiones de nuestros hospitales, y la campaña de la universidad es un buen foco», explica.

Más informados

Caridad González estudia Medicina. Lleva desde los 18 años donando sangre y ahora ha decidido lanzarse a realizar las pruebas para comprobar si puede hacerse donante de médula. El caso de Ráez ha sido el impulso que le faltaba. «Creo que el ejemplo de Ráez ha supuesto un ‘boom’; siempre he tenido ganas, pero ahora es cuando me he animado definitivamente», dice.

No es el único ejemplo: Manuel Sánchez, estudiante de Ingeniería Informática, asegura que «a pesar de la complicación que pueda haber porque supone más de riesgo que donar sangre, no es algo que tenga descartado», indica, en alusión a que la donación en el hospital supone la extracción con una jeringuilla de una pequeña cantidad de sangre medular de la parte posterior del hueso de la cadera mediante anestesia general o epidural.

Antonio Mezcua también acudió a una de las unidades móviles que se encontraban la semana pasada frente a la Facultad de Medicina para informarse sobre las pruebas para donar médula. «Seguramente, lo haga en un futuro», añadió. Otro ejemplo es Ramiro Rivas, estudiante de Medicina, que también se encontraba a la espera para donar sangre. «Llevo tiempo planteándome el tema de la médula, pero prefiero informarme antes acerca de cómo se hace porque hay distintas formas de donar». A pesar de ello, reconoce que la campaña en redes sociales de Ráez le ha hecho reflexionar más sobre esta opción: «Hablando con unos compañeros sobre el tema me pareció interesante el hecho de donar; después ocurrió lo de Ráez, y a raíz de eso nos hemos ido motivando y ahora estamos más dispuestos a ello». «Cuando vas a un hospital, te das cuenta de cuánto se necesitan gestos como estos», asegura.

Otra de las estudiantes conscientes de la importancia de donar médula es Rocío Ruiz, estudiante de Medicina, quien también se ha planteado donar médula. «Me parece importante donar, tanto sangre como médula, porque ayuda a mucha gente». La campaña finaliza el próximo 30 de noviembre. Mientras tanto, las unidades móviles seguirán siendo testigo de estos actos solidarios en los que el ‘fenómeno Pablo Ráez’ ha marcado un antes y un después.