Marina Gil posa para Crónica en el centro de Málaga. :
Marina Gil posa para Crónica en el centro de Málaga. : / F. Torres

Una estudiante de la UMA, premiada por un proyecto de coche solar

  • Renault reconoce el trabajo de fin de carrera de Marina Gil por su carácter innovador

Marina Gil va al trabajo en coche eléctrico. Para ella los vehículos eficientes son el futuro -y en este caso también el presente-. Esa convicción sobre la importancia del medio ambiente le llevó a decidir estudiar Ingeniería de la Energía en la UMA y a centrar su trabajo de fin de grado en un prototipo de coche impulsado por la energía obtenida a través de paneles fotovoltaicos. «El coche puede circular hasta a 35 kilómetros por hora sin consumir combustible, solo con energía solar», explica Gil, que participó con su trabajo en la IV Edición de los Premios al mejor Proyecto Fin de Carrera sobre Movilidad Sostenible, organizado por Renault, en el que recibió uno de los dos premios accésit, dotado de un diploma acreditativo y 1.000 euros.

La entrega de los premios tuvo lugar en la Universidad de Sevilla, y asistieron los tres premiados -premio principal y dos accésit-, y representantes de la Fundación Renault para la Movilidad Sostenible (FRMS). Los reconocimientos fueron acompañados de palabras de aliento para los jóvenes ingenieros. «Sienta muy bien que reconozcan tu trabajo», explica la premiada.

Gil se encontró con este concurso en internet, buscando algún posgrado. «Lo comenté con mi tutor para enviar toda la documentación a Madrid», recuerda. Confiesa que le sorprendió mucho que la llamaran, ya que no estaba acostumbrada «a ganar nada, fue una grata sorpresa». «Invertimos muchas horas en el laboratorio, soldando las células solares y haciendo las conexiones, un trabajo muy intenso», dice la joven, que considera que es un «buen reconocimiento» a su dedicación.

Durante su años de carrera, esta malagueña participó en el grupo de Vehículos Eléctricos de su facultad. Allí alimentó su pasión por este tipo de transporte sostenible participando en diferentes actividades del sector, como carreras de coches eléctricos. «Al principio eran proyectos de vehículos solo eléctricos, hasta que le hemos incluido el panel solar», explica. Dicho panel permite que en ciudad «se pueda conducir de manera autosuficiente hasta cierta velocidad». «En una localidad como Málaga este tipo de paneles son muy válidos, ya que las condiciones climatológicas son óptimas para cargar las baterías».

A pesar de este impulso, Gil cree que «hay que seguir investigando, ya que a nivel comercial queda mucho por hacer». «Las células comerciales que son más baratas no tienen las mismas capacidades que las que están en los laboratorios, pero aún no han llegado al mercado», asevera.

En busca de trabajo

Respecto a las salidas laborales, explica que encontrar trabajo en Málaga en el sector de la ingeniería «es muy difícil», por lo que el premio, a pesar de estar en su currículum, por ahora no ha surtido ningún efecto para introducirse en el mercado laboral. De hecho, está planteándose hacer un máster sobre vehículos eléctricos en Holanda. «Quiero centrarme en esto porque me gusta y lo veo útil en un futuro muy cercano», y lo relaciona con que, actualmente, todas las marcas de coches tienen un modelo eléctrico. «El siguiente paso es hacer que ese vehículo se cargue de manera eficiente», apunta.

Gil considera «muy oportuno» el hecho de que Renault invierta en este tipo de iniciativas: «Creo que ellos mismos son conscientes de que lo tienen que hacer, es el futuro; los proyectos son una buena manera de avanzar; ellos tienen mi idea y pueden trabajar con ella».

Este tipo de proyectos «ayuda a que los estudiantes decidamos especializarnos en la energía del futuro». Dentro del grado, eligió la mención de la energía renovable. «Confío en que las empresas se den cuenta de que tendremos que dejar de vivir del petróleo». El remedio a esta situación pasa por encontrar «soluciones nuevas» a un modelo de vida que actualmente «no es sostenible; todos necesitamos conectar nuestros dispositivos a la red eléctrica, y la energía renovable permite hacerlo sin contaminar nada. Una vez se instala un panel solar, se trata de energía limpia por completo».