El Servicio de Atención Psicológica de la UMA, pionero en España, cumple 30 años

Josefina Cano, coordinadora del Servicio de Atención Psicológica de la UMA, atiende a una alumna.
Josefina Cano, coordinadora del Servicio de Atención Psicológica de la UMA, atiende a una alumna. / J. CAPILLA
  • La ansiedad y el estrés son los principales motivos por los que alumnos, profesores y PAS acuden a los especialistas, que han atendido a 4.500 personas desde 1986

El Servicio de Atención Psicológica de la Universidad de Málaga (SAP) está de aniversario. La unidad, situada en un edificio contiguo a la Facultad de Educación, en el campus universitario de Teatinos, cumple en 2016 treinta años al servicio de los estudiantes, profesores e hijos de docentes de la institución que así lo requieren. Con una media de 150 pacientes atendidos cada curso, los especialistas de esta unidad han tratado a más de 4.500 miembros de la comunidad universitaria desde que empezó a funcionar en 1986, cuando se convirtió en el primer centro de estas características en las universidades de España.

Josefina Cano, coordinadora de la unidad, recuerda cómo ha ido evolucionando el servicio desde que comenzó hasta lo que es ahora: «Empezamos ofreciendo un servicio eminentemente clínico, y en los últimos quince años se ha ido incorporando la parte docente». Esto es, la formación clínica especializada que se ofrece a los alumnos de grado y posgrado, que pueden realizar sus prácticas en el centro aunque no les está permitido intervenir directamente en el tratamiento con los pacientes.«Es verdad que cada centro tiene sus particularidades, pero el SAP siempre ha estado muy bien considerado a la hora de hacer prácticas», apunta Cano.

El Servicio de Atención Psicológica atiende exclusivamente a miembros de la comunidad universitaria (estudiantes, PAS y PDI) y a sus hijos, hasta los catorce años, que son tratados en la unidad de infantil del centro.

Entre los principales motivos que llevan a los alumnos a acudir a este servicio suelen estar la ansiedad, los problemas de inseguridad personal y el rendimiento académico. Miguel Ángel Rando, psicólogo del servicio, señala que los trastornos de ansiedad «son los más comunes en cualquier servicio psicológico, ya sea público o privado, y aquí se cumple la regla». Respecto al PDI y el PAS, Cano y Rando afirman que es el estrés lo que más lleva a los miembros de estos colectivos a acudir a sus instalaciones.

Además, los cuatro psicólogos del centro cuentan con formación en sexología, por lo que también resuelven problemas de índole sexual. «En el caso de los hombres, el más habitual es el trastorno de erección o eyaculación precoz y, en las mujeres, sobre todo vaginismo, dispareunia o trastorno del deseo», comenta Cano.

En el SAP han tenido que hacer frente a los nuevos problemas que están llegando a la universidad, como el acoso, aunque Cano reconoce que «afortunadamente» este tipo de situaciones son reducidas. «En el ámbito universitario –añade Rando– se produce un porcentaje muy escaso, donde más se da es en Primaria y Secundaria». A la hora de abordar este tipo de problemas, el Servicio de Atención Psicológica trabaja en coordinación con otros organismos de la institución académica, como el Servicio de Prevención de la UMA (Sepruma), con el que tienen un convenio y protocolo de actuación conjunta.

El modo de proceder con los casos que llegan al SAP es el siguiente: aquellos interesados en recibir atención por parte de esta unidad han de ponerse en contacto con ellos a través de una plataforma telemática habilitada a tal efecto (la web https://sap.uma.es/), firman un contrato online y rellenan los datos explicando qué le ocurre. «Una vez los datos quedan registrados en la plataforma, nosotros los valoramos y pasamos a realizar la primera evaluación», señala Cano.

Miguel Ángel Rando añade: «Hacemos una primera entrevista para detectar la gravedad del caso, en función de eso le otorgamos mayor o menor prioridad. La atención que recibiría es la misma que en cualquier consulta de este tipo». Una vez finalizado el tratamiento, se realiza un seguimiento del paciente para supervisar que se mantengan los progresos alcanzados.

Pese a estar inmersos en el trigésimo aniversario de la unidad, el Servicio de Atención Psicológica también piensa en el futuro del organismo. «Con el cambio de gobierno, hemos pasado a depender de la delegación de igualdad, por lo que nosotros vamos a seguir teniendo nuestros propios objetivos pero vamos a tener que cumplir otros más generales que se plantea esta delegación», señala Cano. En este sentido, Rando añade: «Nuestro principal reto es intentar atender al máximo número de personas, para lo que intentamos hacer terapias de grupo, y seguir siendo un centro de prácticas de referencia». Cuestionados por cómo afecta el cambio de delegación de la que depende, Rando contesta que, a nivel del servicio que se ofrece en la unidad, «no existe ninguna diferencia».

En la última memoria, correspondiente al curso 2014/15, los pacientes que han recibido el alta del servicio valoran la atención, en una escala de cero a cinco puntos, con un 4,46. En el caso de los alumnos en formación, la valoración asciende hasta el 4,67. Esta alta estima depositada en el centro es un «motivo de orgullo» para los responsables de la unidad. «No es fácil conseguir esa valoración, y a nivel de quejas no hemos tenido casi ninguna», argumentan Cano y Rando.