Los trabajadores de CIOMijas cobran su primera nómina después de casi tres años

Elio, Virginia, Juan, Manolo e Inés respiran ya un poco más tranquilos tras cobrar el sueldo.
Elio, Virginia, Juan, Manolo e Inés respiran ya un poco más tranquilos tras cobrar el sueldo. / I. G.

Han recibido en sus cuentas los pagos correspondientes a agosto, aunque aún quedan pendientes los 36 sueldos atrasados

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

Lo estaban esperando, pero aun así, cuando Juan, Elio, Inés, Manolo y Virgina se levantaron en la mañana del martes y comprobaron su cuenta bancaria, la alegría fue desbordante. No es para menos, ya que estos últimos cinco trabajadores que quedaban en el CIOMijas han cobrado la nómina del mes de agosto, la primera que reciben después de dos años y diez meses.

En concreto, ha recibido el dinero correspondiente desde el día 7 de agosto, que es cuando finalmente entraron a formar parte de la plantilla del Servicio Andaluz de Empleo. Aún así, los atrasos acumulados hasta la fecha siguen sin cobrarse, y suman ya 36 mensualidades.

La Junta ha prometido que abonará los atrasos a lo largo de los meses de septiembre y octubre

«Lo bueno de todo esto es que ya no se van a sumar más impagos. A partir de ahora solo toca esperar que nos abonen lo que nos deban», cuenta Juani, que siempre ha ejercido de portavoz de los cinco ante los medios de comunicación. «Además del dinero, cobrar una nómina por venir a trabajar nos ha devuelto la dignidad que nos habían quitado en este tiempo», añade. No es para menos;ya que en este tiempo –a excepción de los últimos meses–, el consorcio formado por la Junta de Andalucía (80%) y el Ayuntamiento de Mijas (20%) les había obligado a acudir a su puesto de trabajo, al que se limitaban a ir pero sin trabajar, ya que al estar el centro cerrado no tenían ninguna función para realizar.

Aunque la situación haya cambiado –especialmente tras el impulso del nuevo consejero de Empleo, Javier Carnero–, las consecuencias han sido tremendas para los cinco trabajadores. «Hemos tenido problemas de salud que seguimos arrastrando», sostiene Juani. «Cuando la tensión de nuestra situación comenzó a hacerse mayor, eso se trasladó también a nuestros cuerpos; es que ha sido mucho tiempo», cuenta. Problemas de salud aparte, todos ellos deben dinero a familiares y amigos, que esperan poder devolver en los próximos meses. «Aún así, mal que bien nuestras parejas estaban trabajando o teníamos algún tipo de recurso, porque si no, no hubiéramos sobrevivido a esto».

Pese a empezar a cobrar, aún queda pendiente la querella presentada por los trabajadores

Para colmo, en las últimas semanas antes de la liquidación del consorcio, los problemas aumentaron ante la posibilidad de que no pudieran ser incorporados en el SAE. «Si algo teníamos claro desde el primer momento era que teníamos asegurado el trabajo, tardaran lo que tardaran en pagarnos. Pero cuando vimos que en los nuevos presupuestos se contemplaba la prohibición de contratar en los servicios a gente que estaba en nuestra situación, nos entró de todo», explica la trabajadora.

En ese sentido, la alerta provocada en los medios y la gestión de los principales partidos a nivel provincial, provocaron que se modificase ese punto para que no afectase, entre otros, a los cinco empleados del CIOMijas. «Hubiera sido el colmo, aunque por suerte y con mucha presión conseguimos darle la vuelta», asegura.

El siguiente paso a partir de ahora es quizá el más complejo; el que implica cobrar los atrasos de 36 meses sin ver el dinero en sus cuentas bancarias. «Nos han prometido que en otoño cobraremos, pero imagino que habrá que insistir semanalmente», apunta Juani. Si bien los cinco tienen sueldos diferentes, a cada uno de ellos se le debe un mínimo de 40.000 euros, que en muchos casos irá a los bolsillos de aquellos que les han hecho favores durante este tiempo. «Y a Hacienda», insiste Juani. «Hay que tener en cuenta que en este tiempo no hemos pagado porque no nos pagaban, y ahora tendremos que hacer paralelas; seguramente pagar multas; contratar gestores... En fin, más dinero a desembolsar. La verdad es que la Junta, con todo este lío, por lo menos podría abonarnos las minutas de un gestor», añade con una sonrisa, a sabiendas de que se trata de algo imposible.

La querella, pendiente

Los cinco empleados ya tienen encaminado su futuro laboral, pero en el judicial queda mucha tela por cortar. El pasado mes de mayo presentaron una querella criminal contra diversos cargos provinciales de la Junta de Andalucía por un presunto delito contra los trabajadores. Según el abogado Jordi Ventura, encargado de elaborar el documento, estos supuestos delitos contra los trabajadores se refieren a la «falta de salubridad» en sus puestos de trabajo, «ausencia de seguridad» y el impago de los sueldos. En cuanto a los destinatarios de la querella criminal, Ventura se refirió entonces al actual delegado de Empleo, Mariano Ruiz, así como el director general de Formación Profesional para el Empleo, Manuel García.

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