Torremolinos sigue sin encontrar uso para el edificio de la plaza Picasso

El edificio permanece sin uso al no haber cuajado las propuestas planteadas hasta ahora. /A. G.
El edificio permanece sin uso al no haber cuajado las propuestas planteadas hasta ahora. / A. G.

El inmueble, en el que se han invertido más de siete millones públicos, permanece inconcluso y vacío en pleno centro desde hace tres años

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

En plena plaza Picasso, una de las más céntricas de Torremolinos, el edificio que iba a albergar el museo municipal continúa cerrado e inconcluso. La estampa resulta desoladora; un inmueble de cuatro mil metros cuadrados, en el que se han invertido cerca de siete millones de euros provenientes de las arcas públicas, permanece vallado y sin uso. Fue uno de los proyectos más cacareados en anteriores legislaturas, bajo mandato de Pedro Fernández Montes (PP), pero el cambio de gobierno y la falta de recursos artísticos parecen haber congelado el tiempo. En casi tres años, el PSOE, que gobierna en minoría, ha sido incapaz de buscar una salida para este edificio después de que en 2015 la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía se negase a incluirlo en su Registro de Museos por «carecer de fondos, un discurso sólido y la suficiente coherencia».

El fallido proyecto le cuesta cada año al Ayuntamiento 513.000 euros por la devolución del préstamo solicitado al Instituto de Crédito Oficial. El alcalde, José Ortiz, ha descartado la apertura del inmueble como museo pero tampoco ha planteado una alternativa definitiva para dar uso a este edificio municipal, hasta ahora un sumidero de dinero público sin retorno de ningún tipo. Desde el Gobierno socialista critican «el despilfarro» que simboliza este proyecto, una visión de la que difieren Ciudadanos y el PP. La formación naranja critica «el empecinamiento del alcalde en no terminar el edificio al considerarlo una especie de símbolo de la etapa de Fernández Montes». El portavoz de este grupo, Antonio Linde, que ha solicitado la finalización de las obras, acusa al Ejecutivo local de caer «en el radicalismo ideológico» y recuerda que el inmueble «es patrimonio de todos».

El fallido museo está rodeado de maleza y casetas de obras que no registran actividad desde hace más de tres años, una imagen perjudicial para el centro de Torremolinos, que Ortiz prevé regenerar mediante la peatonalización de la plaza Costa del Sol y parte de la avenida Palma de Mallorca, a escasos metros de este edificio abandonado. Los socialistas han puesto sobre la mesa varias posibilidades a otras administraciones, sin que de momento haya cuajado ninguna; llegaron a proponer su uso como sede judicial, una alternativa que puso en pie de guerra al PP pero encontró respaldó en el Colegio de Abogados. El decano, Francisco Javier Lara, ha expresado en varias ocasiones que este inmueble «es nuevo, suma más metros que las tres sedes actuales, se encuentra en pleno centro, tiene aparcamientos cercanos y la Junta se ahorraría los tres alquileres, ya que sólo tendría que hacer la mudanza y acondicionarlo para su funcionamiento».

La líder del PP, Margarita del Cid, exige a Ortiz que haga cumplir a la Junta el compromiso adquirido en 2005 para construir un Palacio de Justicia en los terrenos de más de 11.000 metros cuadrados cedidos por el Ayuntamiento cerca del Palacio de Congresos. Del Cid recuerda «el lamentable estado» en que se encuentran las sedes judiciales de Torremolinos, utilizadas también por Benalmádena (una actividad jurisdiccional que abarca a más de 130.000 habitantes) y distribuidas en tres antiguos edificios de la avenida Palma de Mallorca cuyo deterioro supone un recurrente objeto de crítica por parte de trabajadores y usuarios.

Traslado aprobado

La Consejería de Justicia dio luz verde al traslado temporal en junio del año pasado, a falta de que el Ayuntamiento definiera una propuesta de canon o de contraprestaciones por la cesión del espacio, pero desde entonces no ha vuelto a saberse nada más sobre esta propuesta. Desde el Gobierno autonómico inciden en que el proyecto de construcción de un Palacio de Justicia en Torremolinos «ya está redactado y supervisado, a la espera de materializarse cuando se disponga del presupuesto necesario», algo para lo que tampoco hay fecha anunciada pese a que en teoría, según el compromiso de la Junta, debería haber sido construido en 2010.

Lo que parece inviable es que el PSOE acceda a concluir el edificio para darle uso cultural, como inicialmente estaba previsto. La primera teniente de alcalde, Maribel Tocón, alega que harían falta dos millones de euros para concluir las obras «más los gastos añadidos en mantenimiento, seguros y personal», algo que considera «imposible» por la situación del Ayuntamiento, sometido a un plan económico-financiero por la deuda que arrastra, que ascendía a 197 millones de euros en 2015.

Mientras se resuelve la maraña de propuestas y acusaciones cruzadas, el edificio de la plaza Picasso continúa cerrado y vacío, en el mismo punto que hace tres años, sin que el Ayuntamiento le dé uso pese a una inversión millonaria que cada año sigue costando cientos de miles de euros.

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