Torremolinos rinde homenaje a Antonio Lamela como «símbolo de modernidad»

Entrega de la distinción este miércoles. /SUR
Entrega de la distinción este miércoles. / SUR

El Ayuntamiento conmemora la segregación de Málaga capital hace 29 años y entrega la Medalla de la Ciudad a título póstumo al arquitecto madrileño, autor de La Nogalera y Playamar

ALBERTO GÓMEZ

Torremolinos conmemora hoy su segregación de Málaga capital, obtenida hace ahora 29 años. El Ayuntamiento ha convocado un pleno extraordinario para otorgar la Medalla de la Ciudad a título póstumo al arquitecto Antonio Lamela como símbolo de la modernidad y la vanguardia que caracterizaron a la icónica localidad costera entre los años sesenta y ochenta. Lamela, fallecido en abril de este año y autor de obras como las Torres de Colón, el aeropuerto de Barajas o el Estadio Santiago Bernabéu, diseñó las urbanizaciones de La Nogalera y Playamar, auténticos hitos en la fisonomía urbana de Torremolinos, en la década de los sesenta. La distinción ha sido recogida por su hijo, el también arquitecto Carlos Lamela.

La Medalla de la Ciudad, que en ediciones anteriores recibieron Málaga capital (como símbolo del final del largo litigio entre ambas localidades y del reconocimiento de la deuda contraída durante la segregación) y los miembros de la junta pro-autonomía, es el máximo galardón que otorga Torremolinos. «Es un inmenso orgullo contar con el talento imperdurable de este ilustre urbanista y arquitecto», ha afirmado el alcalde, José Ortiz, en su discurso institucional, durante el que se ha referido a Lamela como un «icono de la arquitectura nacional y parte intrínseca de la historia, crecimiento, evolución hacia la modernidad de un pueblo que se reinventó de la mano del turismo».

«El legado de Antonio Lamela, está inserto en el ADN no solo del urbanismo de esta ciudad, sino también en el terreno de las oportunidades turísticas que llegaron a Torremolinos de su mano, porque nos situó en un puesto privilegiado de una incipiente Costa del Sol que no podría ser entendida sin Torremolinos, lugar que le sedujo y fue testigo de su creatividad», ha detallado Ortiz, que ha recordado que Lamela también diseñó en 1962 el Hotel Meliá Tres Carabelas por un encargo del propio José Meliá. La Nogalera fue concebida como el primer gran complejo comercial, residencial de lujo y turístico de la provincia y es considerada una de las promociones inmobiliarias más importantes de la época en España.

«Antonio Lamela es a la arquitectura del relax lo que el turismo es a Torremolinos, y la arquitectura del relax es a Antonio Lamela lo que fue su pensamiento: La vanguardia es para todos», ha concluido el regidor, encargado de entregar la distinción a Carlos Lamela. El hijo del arquitecto madrileño ha agradecido la «amistad, el cariño y el reconocimiento” a la figura de su padre por parte del Ayuntamiento y ha hecho extensivo el homenaje «a toda una generación de arquitectos y de profesionales excepcionales que supieron en unos tiempos muy difíciles de una España muy pobre estar a la altura de las circunstancias y poner todo su empeño por mejorar la vida de sus conciudadanos».

Lamela ha defendido que «aún se está a tiempo de conservar el patrimonio arquitectónico que tenemos y el poso cultural de la arquitectura turística» de la que Torremolinos y la Costa del Sol fueron espacios aventajados a partir de la obra de su padre, de quien ha recordado su incursión en la arquitectura turística a comienzos de los años sesenta en Palma de Mallorca y en paralelo en la Costa del Sol: «Puso a España en la órbita de la arquitectura moderna».

Torremolinos inaugura esta noche la Feria de San Miguel, su patrón, con el pregón del modelo Juan García Postigo y el encendido del alumbrado. El programa musical del auditorio está encabezado por M-Clan y Manu Tenorio, mientras que plazas como La Nogalera o Costa del Sol celebrarán actuaciones tradicionales y de pop-rock cada día hasta el domingo.

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