Torremolinos paga más de medio millón cada año por el edificio vacío del museo

El Ayuntamiento prevé trasladar los juzgados de forma temporal al inmueble de la plaza Picasso. / Alberto Gómez

El Ayuntamiento, que negocia el alquiler del inmueble con la Consejería de Justicia, no saldará el préstamo de cinco millones hasta 2024

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Torremolinos no terminará de pagar el edificio municipal de la plaza Picasso, concebido como museo, hasta 2024. El Ayuntamiento continúa devolviendo el préstamo de cinco millones de euros solicitado al Instituto de Crédito Oficial mediante cuotas anuales de 513.000 euros. El PSOE, que gobierna en minoría, ha descartado la apertura del inmueble como museo, proyecto estrella del anterior Ejecutivo municipal, con el PP al mando y mayoría absoluta. Desde el Consistorio alegan que la devolución del préstamo sumado a los gastos de contratación de personal, climatización, vigilancia, seguros, adquisición de obras y mantenimiento dispararían el presupuesto del museo, que ya asciende a 7,2 millones de euros, según detalla la primera teniente de alcalde, Maribel Tocón.

Como alternativa, el Ayuntamiento prevé alquilar el edificio, convertido en uno de los mayores quebraderos de cabeza del alcalde, José Ortiz. El asunto fue objeto de un pleno extraordinario convocado la semana pasada a petición del PP, que no acudió a la sesión como medida de protesta ante la modificación de la moción que solicitaba que el uso del inmueble fuese acordado por votación plenaria. Pese a las críticas de la oposición, el regidor se apoyó en los informes jurídicos que recalcan que la decisión sobre el futuro del polémico edificio es competencia de Alcaldía. Los populares impugnaron el pleno, pero su celebración ha dado vía libre a Ortiz para seguir negociando las condiciones del alquiler con la Consejería de Justicia, interesada en unificar allí las tres sedes judiciales desperdigadas ahora en la avenida Palma de Mallorca.

El PP y Ciudadanos, con mayoría plenaria, solicitan la apertura del edificio como museo municipal

El mal estado de estas sedes y el incumplimiento del compromiso adquirido por la Junta de Andalucía para construir un Palacio de la Justicia para Torremolinos y Benalmádena en los terrenos cedidos por el Ayuntamiento posicionaron al Colegio de Abogados de Málaga a favor del traslado temporal a la plaza Picasso. El PP y Ciudadanos, con mayoría plenaria, han mostrado su oposición a este alquiler y defienden el uso cultural del edificio. El PSOE sostiene su estrategia en la abultada deuda que arrastra el municipio, superior a los 180 millones de euros, y en la negativa de los técnicos de la Consejería de Cultura a incluir el proyecto en el Registro de Museos de Andalucía debido a su «falta de coherencia» y al «escaso valor» patrimonial de su contenido.

Tocón ha sacado a la luz un «contrato privado pagado con dinero público», con un coste de 2.911 euros al mes, firmado entre el exalcalde, Pedro Fernández Montes, y una arqueóloga para evaluar las piezas procedentes de excavaciones y hallazgos de Torremolinos que se encontraran en Málaga capital. «Tratamos de dar un fin público a un edificio cuyo coste no nos podemos permitir», aseguró Tocón en el pleno monográfico. Por su parte, el concejal de Ciudadanos Antonio Linde mostró su sorpresa por el aumento del presupuesto del proyecto, inicialmente cifrado en cinco millones de euros por parte del PSOE, y recordó que el arquitecto del edificio afirma que la adaptación para uso administrativo del inmueble requeriría más de dos millones de euros.

Ya sea como museo o como sede judicial, el edificio permanece inconcluso pese a que las obras debieron haber acabado en mayo de 2015, un incumplimiento del plazo de ejecución por el que el Ayuntamiento tuvo que devolver una subvención de 800.000 euros. El continuo baile de cifras, la deuda municipal y el rechazo de la Junta al proyecto complican la viabilidad del edificio como museo, aunque la oposición, que suma mayoría en la corporación, aún no ha destapado su última carta.

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