¿Por qué Torremolinos se llama así?

Imagen de Torremolinos. /SUR
Imagen de Torremolinos. / SUR

La historia del nombre de la localidad, que ha pasado por decenas de vicisitudes administrativas, esconde el esplendor de su industria molinera y la vulnerabilidad ante los ataques desde el mar

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Aunque su explicación toponímica pueda parecer simple, tras el nombre de Torremolinos se esconde una larga historia. La primera aparición del término se remonta a 1748, en el mapa del estadista y político riojano Zenón de Somodevilla, marqués de la Ensenada. El nombre hace referencia a la gran cantidad de molinos de agua existentes durante aquella época y a la torre vigía ubicada en la costa. Pero Torremolinos no siempre se ha llamado así. Las primeras pruebas tangibles de presencia humana en la zona datan del Neolítico, unos cinco mil años antes de Cristo. En su obra ‘Torres almenaras’, el académico e investigador Juan Temboury recoge que un pueblo neolítico originario de Mesopotamia encontró en la franja del actual Torremolinos condiciones extraordinarias para su asentamiento.

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Los albergues rupestres, el buen clima, la abundancia de agua y las enormes posibilidades para cazar y pescar convirtieron la zona en un destino excepcional miles de años antes de la eclosión turística. La datación se apoya en las numerosas cuevas encontradas y en los restos de cráneos humanos, huesos, vasijas de arcilla, puntas de hachas y flechas que se han rescatado durante las excavaciones que tuvieron lugar a comienzos del siglo pasado. Estas cuevas, en su mayoría oquedades o galerías naturales localizadas en el entorno de la Punta de Torremolinos, actualmente conocida como Castillo de Santa Clara, y en la Cuesta del Tajo, revelan que la constitución del suelo ofrecía dos condiciones básicas para los asentamientos de los primeros pobladores: refugio y agua.

Torre de los Molinos.
Torre de los Molinos. / SUR

En su ‘Historia de Torremolinos’, el historiador Carlos Blanco sostiene que los pobladores más primitivos vivían en chozas, al descubierto, y utilizaban las cuevas como refugio ocasional y como sepulcros. El agua que brotaba de los manantiales ha resultado fundamental en la historia de Torremolinos, que bajo dominación árabe levantaría su primera industria: los molinos. Los árabes aprovecharon los recursos acuíferos de la zona, el gran cauce de agua natural que arrancaba desde la sierra y bajaba hasta la playa. En la zona llegaron a construirse una veintena de molinos de muela y batanear, de piedra y de madera.

Juan José Palop ofrece información detallada sobre la industria molinera en su libro ‘Los molinos de Torremolinos’, que recoge el origen, el esplendor y la posterior decadencia de estas instalaciones, de las que se conserva ya restaurado el Molino de Inca, además de diversos restos de otros molinos. Hay sospechas de que, bajo dominación árabe, el actual Torremolinos fue bautizado con el nombre de Molina, según sugiere un mapa cartografiado fechado por Giacomo Rossi en 1696.

Vista panorámica de Torremolinos.
Vista panorámica de Torremolinos. / SUR

Pese a las excelentes condiciones naturales y a la industria molinera, la zona arrastró durante siglos un grave problema: resultaba especialmente vulnerable desde el mar, por lo que fue objeto de sucesivas oleadas de invasores y piratas. Esta deficiencia propició que, en torno al año 1300, ya bajo dominio nazarí, se construyera una torre de defensa situada al final de la calle San Miguel. En ordenanzas de 1497 ya figuraba como Torre de los Molinos, algo que completó la composición del nombre de Torremolinos.

Tras la reconquista del reino de Granada por los Reyes Católicos y la toma de Málaga, la provincia inició una de sus mayores transformaciones económicas y sociales. Los Reyes Católicos concedieron a Rodrigo de Pimentel, cuarto conde de Benavente, la propiedad de la torre vigía de Torremolinos, que pasó a conocerse como Torre de Pimentel o Torre Pimentel. Por entonces Torremolinos (Molinos de la Torre) y Churriana formaban parte del actual Alhaurín de la Torre, aunque en 1502 el actual municipio pasó a ser gobernado por Málaga bajo el nombre Torres de Pimentel. La primera referencia de Torremolinos como núcleo urbano en la cartografía provincial se remonta a 1748 en el mencionado mapa del marqués de la Ensenada, donde aparecía grafiado como «T. Molinos».

Un padrón de 1769 refleja el vínculo administrativo de Torremolinos como barriada de Churriana y cifra su población de entonces en 106 vecinos, casi todos inscritos en molinos como que recibieron nombres como Inca, Moro, Malleo, Castillo, Torre, Bóveda, Nuevo, Cruz o Nogalera. Torremolinos fue un municipio independiente desde 1813 hasta 1924, cuando volvió a formar parte del término de Málaga. El 27 de septiembre de 1988, la Junta de Andalucí­a, a petición de sus vecinos y tras una larga batalla administrativa, lo declaró nuevamente municipio independiente.

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