Torremolinos inicia las negociaciones para evitar un nuevo bloqueo presupuestario

La junta de portavoces, ayer durante la reunión en la que se iniciaron las negociaciones presupuestarias.
La junta de portavoces, ayer durante la reunión en la que se iniciaron las negociaciones presupuestarias. / A. G.

El Ayuntamiento trata de amarrar cuanto antes las cuentas municipales para reducir el IBI ante la oleada de quejas recibidas por el aumento en las facturas

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Torremolinos quiere amarrar cuanto antes sus cuentas municipales para evitar un nuevo bloqueo presupuestario después de que el PSOE, que gobierna en minoría, haya necesitado dos años para sacar adelante su primera propuesta económica. La junta de portavoces se reunió ayer para poner en marcha las negociaciones del presupuesto del próximo ejercicio, que tienen como principal objetivo la bajada del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) tras los incrementos registrados en los recibos de este año, que han provocado una oleada de críticas entre los vecinos, obligados a pagar cantidades que en ocasiones triplican la factura de años anteriores.

Paradójicamente, el tipo impositivo aplicado ahora es menor (0,98 por ciento) que en legislaturas pasadas tras la bajada aprobada en 2015, pero las facturas se han disparado con respecto a otros años. La explicación radica en los cambios introducidos en el sistema de subvenciones utilizado hasta ahora. La Abogacía del Estado interpuso un procedimiento contencioso-administrativo contra el Ayuntamiento ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) para declarar «contraria a derecho» la modificación de la ordenanza fiscal que regula el IBI. En su escrito, el abogado del Estado sostenía que algunas bonificaciones no estaban contempladas en la normativa estatal (por ejemplo, la que discriminaba en función de los años de empadronamiento) y que el Consistorio carecía de competencias para incluir estas ayudas, salvo en los casos recogidos por la ley, como en viviendas de protección oficial y familias numerosas. Las bonificaciones fueron declaradas irregulares y quedaron anuladas por un acuerdo plenario.

El Gobierno presidido por José Ortiz (PSOE) aprobó mediante decreto un plan de ayudas al IBI que subvenciona entre un 25 y un 75 por ciento de los recibos en base a criterios de renta, con un máximo de 400 euros por vivienda. Estas ayudas no se aplican de forma directa sobre el recibo, como en ejercicios anteriores, sino que deben haber sido solicitadas en el plazo establecido, que venció el 30 de agosto. La primera teniente de alcalde y concejala de Economía, Maribel Tocón, asegura que las solicitudes serán resueltas a finales de septiembre y notificadas mediante SMS. En caso de que la factura ya haya sido abonada, el Ayuntamiento ingresará la cantidad correspondiente a la ayuda concedida, mientras que si el recibo no ha sido pagado, se enviará una nueva factura con la subvención aplicada. Un retraso en los plazos previstos por el Consistorio complicaría la situación económica de cientos de personas en Torremolinos.

De forma paralela a la tramitación de las subvenciones al IBI de este año, y ante las numerosas protestas recibidas, evidenciadas en el último pleno, el Gobierno socialista prepara su segunda bajada de este impuesto municipal. La corporación aprobó en junio un dictamen para convertir parte de la deuda de corto a largo plazo, una medida excepcional, de carácter temporal y establecida solo para este año, que permitirá renegociar el débito público con las entidades bancarias. La abultada deuda municipal, que en junio de 2015 ascendía a 197 millones de euros, supone el principal obstáculo para la gestión económica del Ayuntamiento. Tocón afirma que las cuentas del año pasado arrojaron un superávit de 20 millones y anuncia que el balance seguirá siendo positivo este ejercicio, de modo que la deuda heredada del PP, que gobernó desde 1995 hasta 2015, será reducida, aunque falta por saber si los beneficios anuales se han producido en detrimento de una nueva subida del plazo medio de pago a proveedores, otro de los caballos de batalla del PSOE esta legislatura.

Empleo y accesibilidad

«Los datos de los dos últimos años nos permitirán implantar una política fiscal más progresiva que fomente la creación de empleo y la accesibilidad», explica Tocón. En cuanto al pago a proveedores, desde el Ayuntamiento también afirman que las últimas medidas aprobadas pretenden mejorar la liquidez de la tesorería local para aliviar los retrasos acumulados en el pago de sus obligaciones, que incluyen además sentencias judiciales y deudas contraídas con otras administraciones: «Esto en el caso de Torremolinos supone un balón de oxígeno para hacer frente a la deuda, porque necesitamos establecer el pago medio a proveedores en los niveles legales y eliminar el plan de ajuste, algo que permitirá, entre otras cosas, bajar el tipo impositivo del IBI para el próximo año».

Tras el bloqueo de 2016, los presupuestos de este año salieron adelante en junio con los votos a favor del PSOE, Costa del Sol Sí Puede, Izquierda Unida y el concejal no adscrito Juan Machío, la abstención de Ciudadanos y el rechazo del PP, que critica que los socialistas hayan aprobado algunas iniciativas, como el plan de subvenciones, mediante «decretazos» e incluso en contra de algunos acuerdos plenarios.

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