Torremolinos exigirá la retirada de la cartelería que oculta la Torre Pimentel

Diversos carteles y luminosos ocultan parte de la torre. /Alberto Gómez
Diversos carteles y luminosos ocultan parte de la torre. / Alberto Gómez

El Ayuntamiento prevé la puesta en valor de este monumento, declarado BIC, y de su entorno como escenario para obras de teatro y recreaciones

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

La Torre Pimentel, el monumento más característico de Torremolinos, permanece rodeado de carteles comerciales, toldos y cerramientos de terrenos colindantes que obstaculizan su visión, una situación que parece tener los días contados. El Área de Urbanismo del Ayuntamiento ha iniciado «diversos procedimientos administrativos» para exigir la retirada de estos elementos, una antigua reivindicación de vecinos como el historiador Carlos Blanco, que llegó a interponer una denuncia al considerar que los anuncios y luminosos «de todo tipo y tamaño», así como varias parcelas anexas, contravienen el artículo 19 de la Ley del Patrimonio Histórico por la que se rigen los Bienes de Interés Cultural (BIC), que hace referencia a la necesidad de proteger los monumentos frente a la contaminación visual o perceptiva que pudiera degradar sus valores e interferir en su contemplación.

El Consistorio inició el año pasado, tras conocer el contenido de la denuncia, la planificación de una serie de acciones urbanísticas destinadas a poner en valor este monumento, declarado BIC en 1985. El Ministerio de Fomento hizo pública la semana pasada la aprobación de una subvención de 158.647 euros, ayuda que había sido solicitada por el Gobierno local para acometer la rehabilitación de la torre y que supone el setenta por ciento del coste total de la actuación. La concesión de este importe permitirá la restauración del monumento y su entorno, una zona a la que el Ayuntamiento pretende dotar de «un nuevo protagonismo cultural como escenario para obras de teatro y recreaciones históricas contextualizadas en la época de su construcción, además de otras expresiones artísticas».

El Ayuntamiento ya había solicitado esta subvención en 2014, aunque en aquella ocasión la petición fue denegada al no obtener puntuación suficiente para recibir esta ayuda, enmarcada en un programa de Fomento para la conservación del patrimonio arquitectónico. Los técnicos de Urbanismo redefinieron varios aspectos de la memoria técnica el año pasado, algo que ha permitido acceder a la subvención estatal. El Consistorio también había solicitado a Bruselas 1,7 millones de euros para la puesta en valor de la torre y los molinos que dan nombre a la ciudad, una petición enmarcada en el plan Torremolinos Avante y que fue rechazada.

La Torre Pimentel, también denominada Torre Molinos o Torre de los Molinos, constituyó durante décadas una de las principales construcciones defensivas de la zona y fue levantada por los nazaríes en el año 1300, aproximadamente. Posteriormente, en recuerdo del conde Rodrigo Pimentel, que ayudó a los Reyes Católicos en la toma de Málaga, fue nombrada Torre Pimentel. Con casi una veintena de metros de altura, la torre servía para la defensa de los manantiales y los molinos harineros.

La creciente decadencia de su entorno en los últimos años, sin embargo, ha debilitado su condición como reclamo histórico y turístico de Torremolinos. Con una base totalmente maciza, está dividida en tres partes que incluyen dos estancias que ocupaban los torreros que se encargaban de la vigilancia de la costa desde la Edad Media. El monumento, que formaba parte del sistema defensivo del reino nazarí de Granada, es una de las cinco torres datadas en la época medieval y de las 21 que se conservan en total en la provincia de Málaga.

La instalación de la cartelería comercial que oculta parte de la torre se remonta a los años noventa. La Junta de Andalucía recordó, en un escrito de 1993, que cualquier intervención en el entorno de un BIC no puede realizarse sin la autorización expresa de la Consejería de Cultura y sin un informe de la Comisión Provincial del Patrimonio Histórico de Málaga. Tras la citada denuncia, la Consejería de Cultura solicitó al Gobierno municipal un informe sobre el estado de la Torre Pimentel y exigió la inscripción de este BIC, que no aparecía en el Registro de la Propiedad, a nombre del Ayuntamiento.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos