Torremolinos confía a la peatonalización la regeneración de su tejido comercial

Ortiz y Moreno Peralta, durante la presentación de la maqueta financiada por la ACET. / SUR
Ortiz y Moreno Peralta, durante la presentación de la maqueta financiada por la ACET. / SUR

El proyecto, cuyas obras ya han atravesado su ecuador y acabarán en diciembre, mantiene dividido a los empresarios locales

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Torremolinos ha confiado la recuperación de su tejido comercial a la peatonalización de la plaza Costa del Sol y parte de la avenida Palma de Mallorca, cerradas al tráfico de vehículos desde 2015 y en obras hasta finales de este año. El proyecto, realizado por el arquitecto Salvador Moreno Peralta, supone la principal apuesta del alcalde, José Ortiz (PSOE), para revitalizar el casco histórico, lastrado en la última década por la crisis económica, la huida de grandes firmas como Zara o Mango y la imagen de decadencia que transmiten muchas de sus fachadas y calles. La actuación mantiene divididos a los empresarios locales, aunque lo cierto es que el diseño de ciudades cada vez más peatonales y con menos vehículos constituye una tendencia imparable dirigida a reducir los altos niveles de contaminación y fomentar el transporte público y el paseo.

Para explicar la polarización de los comerciantes de Torremolinos resulta imprescindible conocer la guerra fría que desde hace años mantienen la Asociación de Comerciantes y Empresarios (ACET), presidida por Juan Vallejo, y el Círculo de Empresarios (CET), controlado por Adolfo Trigueros. Sus discrepancias, un secreto a voces en la localidad costera, han imposibilitado hasta ahora la firma de grandes pactos y reivindicaciones en materia comercial. Pese a que ambas organizaciones proclaman su independencia política, el CET nació en la anterior legislatura al abrigo del PSOE, cuando la ACET mantenía fuertes vínculos con el PP del exalcalde Pedro Fernández Montes. Paradójicamente, en los últimos años las tornas han cambiado y el CET se muestra mucho más combativo con la gestión de los socialistas, que gobiernan en minoría desde 2015.

EL PROYECTO

Obras
Los trabajos, que ya han finalizado su primera fase, se prolongarán hasta diciembre.
Apoyos
El proyecto cuenta con el respaldo de la ACET, la asociación mayoritaria de empresarios locales, que lo solicita desde 1999.
Oposición
El CET, otra asociación de comerciantes, considera que el proyecto «desvertebrará» Torremolinos y reclama la semipeatonalización, una opción descartada por el Gobierno local.

El proyecto de peatonalización y las previsiones de la empresa Intu Costa del Sol para construir en Torremolinos el mayor parque comercial y de ocio del Mediterráneo simbolizan las diferencias entre ambas asociaciones. La ACET, con más de 500 socios según Vallejo, mantiene su apoyo a la reconversión del centro en un bulevar peatonal, un proyecto que reclamaban desde 1999: «Está demostrado que para las vías comerciales es fundamental que no pasen coches, y no solo por el ejemplo tan comentado de calle Larios. Las grandes ciudades necesitan centros comerciales sin vehículos, por eso tampoco nos vale la semipeatonalización». Por su parte, desde el CET, con cerca de 250 socios según Trigueros, consideran que «la carretera atraía coches y turismo» y vaticinan que Torremolinos quedará «desvertebrado» por este proyecto.

Parque de Intu

En cuanto al parque comercial y de ocio, la asociación encabezada por Vallejo ha mostrado su apoyo a Intu en varias ocasiones, hasta el punto de arrancarle el compromiso de financiar un nuevo acceso mejorado a Torremolinos desde Málaga. El círculo que lidera Trigueros, sin embargo, se muestra convencido de que las grandes superficies «son las grandes amenazas para los pequeños y medianos comerciantes» y advierten de que la construcción de este parque, que incluirá una gran zona comercial y numerosos reclamos de ocio, «destruirá el doble de empleos de los que genere» en Torremolinos.

El inicio de las obras del proyecto de Intu aún depende de la aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que contempla tres nuevos accesos a Torremolinos para solventar los problemas de tráfico que generará el parque. Mucho más cerca de materializarse está la peatonalización, cuyas obras comenzaron en enero y ya han superado la primera de sus dos fases, consistente en la renovación y ampliación de todas las infraestructuras y redes públicas (electricidad, gas natural, telecomunicaciones, abastecimiento de agua y alcantarillado), algo que ha permitido incorporar fibra óptica y gas natural a la zona.

La segunda fase incluye la instalación de un pavimento compuesto por baldosas de dos colores, blanco y azul oscuro, que se alternarán en los diversos espacios de estancia y de paseo hasta diluirse en un blanco total en la confluencia de las diferentes plazas del centro, a las que se sumará la plaza María Barrabino, hasta ahora inexistente en el callejero. Frente al histórico inmueble, una vez que termine de negociarse el traslado de los locales comerciales situados delante de la vivienda, se ubicará la obra 'Los oficios', realizada por Elena Laverón en 1999.

Maqueta

La ACET ha promovido esta iniciativa desde sus comienzos y llegó a financiar la maqueta expuesta en el Ayuntamiento. Vallejo reclama beneficios fiscales para los establecimientos afectados por los trabajos, que se prolongarán hasta diciembre: «Pedimos, entre otras cosas, algo tan lógico como que se descuente o se compense de alguna forma el porcentaje que corresponda al período de tiempo que los negocios que pagan el impuesto de ocupación por vía pública no puedan ocupar la calle por las obras». Por su parte, desde el CET propusieron un proyecto de semipeatonalización con un carril en cada sentido destinado a vehículos, una propuesta descartada por el Gobierno local pero apoyada por el PP.

Ortiz confía en que la peatonalización del centro y la futura construcción del parque comercial y de ocio de Intu, sumadas a la reconversión del antiguo edificio consistorial en el primer mercado gourmet de Sabor a Málaga, un proyecto financiado por la Diputación, terminen de encajar las piezas del renovado puzzle de Torremolinos, completado con diversas actuaciones paralelas en La Nogalera, la Cuesta del Tajo, la calle Peligro, la avenida Carlota Alessandri y la Torre Pimentel, su monumento más simbólico.

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