Torremolinos comienza este lunes la peatonalización de la plaza Costa del Sol

Ambos proyectos podrían estar acabados antes de que acabe este año 2018. /Sur
Ambos proyectos podrían estar acabados antes de que acabe este año 2018. / Sur

De manera simultánea, el Ayuntamiento anunció ayer el inicio de la reforma de la Cuesta del Tajo también esta próxima semana

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

La llegada del nuevo año a Torremolinos trae consigo un carrusel de obras públicas con el objetivo de dar un giro radical a la imagen de buena parte de la localidad. Este próximo lunes, y ya acabadas las Navidades, se iniciará la renovación de su diseño urbano con el inicio simultáneo de dos obras: la peatonalización de la plaza Costa del Sol y la reforma de la Cuesta del Tajo y calle Peligro. Unos trabajos que se prolongarán, según fuentes municipales, hasta diciembre de 2018, en el primer caso; y hasta el mes de julio, en el segundo, y que darán como resultado la visualización de la «mayor transformación de la ciudad desde los años 60», como lo calificó el alcalde, José Ortiz, en la presentación de ambas actuaciones.

El proyecto de peatonalización de la plaza Costa del Sol y la avenida Palma de Mallorca hasta su conexión con la avenida Isabel Manoja supondrán la inversión de 2,5 millones de euros. Las obras se ejecutarán en dos fases, una primera de enero a mayo y la segunda hasta su completa finalización en diciembre de 2018.

Tal como desgranaron ayer en un comunicado desde el Consistorio, la primera fase que comienza el lunes y hasta el mes de mayo, que se interrumpirá durante la Semana Santa, los trabajos se centrarán en la renovación y ampliación de todas las nuevas infraestructuras y redes de servicios públicos (electricidad, gas natural, telecomunicaciones, abastecimiento de agua y alcantarillado) que lleva aparejados el proyecto.

Las actuaciones, a cargo de las distintas empresas de suministros de servicios arrancarán por los dos extremos de la zona objeto de obras, la avenida Palma de Mallorca y calle Hoyos, y desde ahí irán avanzando hacia el centro de la plaza Costa del Sol. Las obras contemplan el levantamiento parcial del firme, aunque no de las aceras, por lo que la actividad comercial no se verá afectada y podrá realizarse con relativa normalidad.

La segunda fase del proyecto, que ocupará de mayo a diciembre, será la que permita visualizar «de forma mucho más evidente», apuntan, la transformación del centro comercial y urbano de la ciudad con la ejecución de las obras de pavimentación, la instalación del mobiliario urbano, el ajardinamiento y la colocación de la pérgola. El resultado será la conversión de la zona en un gran bulevar, «el primer paso de la transformación y reinvención del centro de Torremolinos», insistió el alcalde.

El proyecto abarca una superficie de algo más de 10.000 metros cuadrados y comprende todo el área de la plaza, desde la avenida Isabel Manoja hasta calle Hoyos. El tramo desde la avenida Isabel Manoja hasta la calle Cauce se convertirá en un paseo-salón de acceso a la plaza Costa del Sol mediante la regeneración de los pasajes intermedios con un plan integral de embellecimiento, restauración de fachadas y establecimiento de actividades. Setos, alcorques y zonas de estancia flanquearán el paseo central de forma que la visión de comercios y bares y de sus fachados se vea filtrada por una franja verde, con alineación alternativa de palmeras y naranjos. El tránsito hacia la zona central de este paseo prevé la posibilidad de instalar todo tipo de kioscos, mercadillos, ferias, puestos de flores, exposiciones temporales, y también plazuelas intermedias adornadas por elementos escultóricos.

En paralelo a las obras de la plaza Costa del Sol el Ayuntamiento va a acometer también a partir del próximo lunes las obras de reforma integral de la Cuesta del Tajo y calle Peligro que mejorará la accesibilidad y calidad del tránsito peatonal por este nudo de enlace entre el paseo marítimo de El Bajondillo y el centro urbano. El proyecto comprende el levantamiento del suelo, la acometida de nuevos servicios, saneamientos, y la sustitución de toda la solería por un empedrado artesanal antideslizante que salvará el desnivel de la Cuesta del Tajo con rampas más suaves y escalones más accesibles.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos